“Chocolatada de letras”, “Encontrá a Cora” y “Coraglíficos” son sólo algunos de los juegos de verano que propone el folleto “Vacaciones con Cora” que se reparte en los supermercados y en cuyo interior hay una cruz esvástica que yace en el lomo de un libro propiedad de la “vaca Cora”.
Un corresponsal de
El pequeño libro de 12 páginas invita a los niños a divertirse viendo a la vaca Cora (personaje que identifica la marca SANCOR) en diferentes situaciones, en una de ellas, más precisamente en lo que se conoce como la retirada de tapa, se la puede ver a Cora sentada en un cómodo sillón de su biblioteca llena de libros uno de los cuales presenta una cruz esvástica en su lomo.
El vicepresidente primero de
“Me parece que es muy poco feliz esa publicidad y quiero suponer que ha sido por inadvertencia por lo que intentaremos comunicarnos con las autoridades de la empresa para que la modifiquen”, afirmó el dirigente comunitario en diálogo con AJN.
Schindel lamentó que en
“Seguramente en la reforma que se está propiciando respecto de tipificar como delito a la negación del Holocausto se debería considerar este tipo de símbolos”, afirmó, por último, Schindel.
En el final de dicha publicación figura como responsable de la idea SanCor Trade Marketing y se da cuenta de un responsable que es el señor Carlos Varela.
Cabe destacar que resulta sensible herir la susceptibilidad de la comunidad respecto de estas cuestiones aún más si se tiene en cuenta que la cooperativa SanCor firmó en Venezuela, en diciembre de 2006, un acuerdo marco que le permitió recibir financiación por 80 millones de dólares de parte del Banco de Desarrollo Económico y Social venezolano a cambio de abastecer a ese país de productos lácteos, durante los próximos quince años.
Hugo Chávez se adjudicó el salvataje de la empresa en diversas oportunidades y es de conocimiento público que las relaciones entre la comunidad judía mundial y su gobierno no gozan del mejor de los status.
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