Itongadol/ AJN.- Reportes analizados por el analista estratégico libanés, el general de brigada (R) Saeed Al-Qaza, hicieron referencia a una iniciativa de mediación estadounidense para un acuerdo de intercambio destinado a rescatar a oficiales de élite iraníes atrapados bajo asedio en la fortificada cresta de Ali Al-Taher, en el sur del Líbano.
Según este esquema, se propuso que las fuerzas de la Guardia Revolucionaria fueran evacuadas y que el control de la cresta se entregara al ejército libanés a cambio de una retirada israelí de otros puntos clave fortificados en el sector.
Informes de seguridad en el Líbano indican la desaparición de aproximadamente 700 iraníes que se encontraban en territorio libanés.
Según las estimaciones de los organismos de seguridad locales, la aplastante mayoría de ellos eran miembros de la Guardia Revolucionaria que operaban en el país, incluyendo expertos militares, ingenieros y asesores asignados a coordinar las actividades con Hezbollah.
Fuentes informadas señalaron que estos individuos murieron en las intensas incursiones y ataques aéreos llevados a cabo por la Fuerza Aérea Israelí en el sur del Líbano y en el suburbio de Dahiyeh en Beirut durante los últimos meses.
Con el fin de ocultar el alcance de las pérdidas y evitar el impacto público y político en Teherán, sus cuerpos fueron evacuados en absoluto secreto hacia Irán en vuelos chárter y traslados no declarados, donde fueron enterrados silenciosamente sin ceremonias oficiales ni cobertura mediática.

