La municipalidad de Jerusalem tiene previsto lanzar un proyecto de limpieza y rehabilitación masiva tendiente a mejorar la apariencia desgastada de la capital israelí, ante la inminente visita del Papa Benedicto XVI, prevista para mayo de este año.
Si bien se cree que la visita del Sumo Pontífice probablemente generará inconvenientes para los residentes de Jerusalem, ya acostumbrados al continuo congestionamiento de tránsito que se produce cada vez que importantes figuras llegan a la ciudad, esta la visita también redundará en beneficio de los habitantes.
Ni bien se conoció que la máxima autoridad de
Barkat considera que la visita podría impulsar significativamente el turismo en la capital hebrea, y planea invertir millones para mejorar la infraestructura de la ciudad.
Parte del dinero será proporcionado por el gobierno israelí, y tras años de abandono, las calles y veredas que rodean la residencia del embajador del Vaticano en Israel en el Monte de los Olivos serán restauradas.
También se llevarán a cabo tareas de restauración en
Asimismo, se realizarían tareas de renovación en el barrio de Talbiya, ante la visita de Benedicto a la residencia presidencial, y en las zonas aledañas al Museo del Holocausto de Israel (Yad Vashem).

