Itongadol/Agencia AJN.- Un equipo de científicos de la Universidad de Tel Aviv (TAU) logró un avance significativo en la comprensión del melanoma, el tipo de cáncer de piel más agresivo y mortal, al identificar un mecanismo mediante el cual las células tumorales logran neutralizar al sistema inmunológico. El hallazgo abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas para mejorar los tratamientos contra esta enfermedad.
El melanoma se desarrolla a partir de los melanocitos, las células que producen el pigmento de la piel, y está estrechamente vinculado a la exposición excesiva a la radiación ultravioleta, ya sea por el sol o por el uso de camas solares. Suele aparecer en zonas del cuerpo expuestas al sol, como la espalda, los brazos y el rostro, aunque también puede manifestarse en los ojos o, en casos poco frecuentes, en el interior del organismo. Debido a su alta capacidad de propagación, la detección temprana resulta crucial.
Israel presenta una incidencia relativamente alta de melanoma en comparación con otros países, en parte por la fuerte exposición solar y la prevalencia de piel clara sin protección adecuada. Sin embargo, las tasas de mortalidad son comparativamente bajas gracias a la detección precoz y a la eficacia de los tratamientos disponibles. Según el Ministerio de Salud, cada año se diagnostican entre 1.700 y 2.000 nuevos casos en el país. A nivel mundial, se registran alrededor de 200.000 casos anuales, con unas 8.000 muertes por año.
El nuevo avance científico fue liderado por la profesora Carmit Levy, del Departamento de Genética Humana y Medicina Computacional de la Facultad Gray de Ciencias Médicas y de la Salud de la Universidad de Tel Aviv. El estudio se realizó en colaboración con equipos del Instituto Weizmann de Ciencias, el Technion, varios centros médicos israelíes, y universidades e instituciones de Bélgica, Francia, Suiza y Estados Unidos.
Los resultados fueron publicados en la prestigiosa revista científica Cell bajo el título “HLA export by melanoma cells decoys cytotoxic T cells to promote immune evasion”. El trabajo describe cómo las células de melanoma secretan pequeñas vesículas extracelulares, estructuras microscópicas en forma de burbuja, que les permiten engañar y paralizar a las células inmunitarias encargadas de destruir el tumor.
Según explicó Levy, durante años se sabía que células inmunes estaban presentes en las metástasis de melanoma, pero no se comprendía cómo el cáncer lograba sobrevivir a su ataque. El equipo descubrió que estas vesículas contienen moléculas que se adhieren específicamente a los linfocitos citotóxicos, desviándolos de su objetivo o incluso provocando su muerte. “Fue un descubrimiento sorprendente para nosotros y para toda la comunidad científica”, señaló la investigadora.
En fases tempranas, el melanoma crece de manera descontrolada en la epidermis, la capa externa de la piel. Luego, puede invadir capas más profundas y propagarse a través del sistema linfático y sanguíneo. Estudios previos del mismo equipo habían demostrado que las células cancerígenas liberan grandes vesículas llamadas melanosomas, que facilitan la diseminación del tumor. La nueva investigación demostró que esas mismas vesículas también cumplen un rol clave en la evasión del sistema inmunológico.
“Descubrimos que el cáncer, en esencia, dispara estas vesículas contra las células inmunes que lo atacan, interrumpiendo su actividad y eliminándolas”, explicó Levy. A partir de este hallazgo, los investigadores consideran que será posible desarrollar terapias que refuercen la resistencia de las células inmunitarias o bloqueen las moléculas que permiten a las vesículas adherirse a ellas.
Aunque la científica subrayó que todavía se requiere un largo camino para trasladar estos resultados a tratamientos clínicos, destacó el enorme potencial del descubrimiento. “Este estudio abre una nueva puerta para intervenciones inmunoterapéuticas más efectivas. Aún queda mucho trabajo por delante, pero las implicancias terapéuticas son muy prometedoras”, concluyó.

