Inicio Opinión Tras la operación en Venezuela, Irán —sacudido por protestas— teme un posible complot de EE.UU. contra sus gobernantes

Tras la operación en Venezuela, Irán —sacudido por protestas— teme un posible complot de EE.UU. contra sus gobernantes

Por M S
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Itongadol/Agencia AJN.- (AP – Jon Gambrell) Irán enfrenta una nueva ronda de protestas que desafían a la teocracia del país, pero parece que lo único de lo que se habla allí ocurre a medio mundo de distancia: Venezuela.

Desde que el Ejército estadounidense capturó durante el fin de semana al presidente venezolano Nicolás Maduro, un aliado histórico de Teherán, los titulares de los medios estatales iraníes y los funcionarios del régimen condenaron la operación. Sin embargo, en las calles e incluso en algunas conversaciones oficiales crece la pregunta de si una misión similar podría tener como objetivo a los principales dirigentes de la República Islámica, incluido el líder supremo, el ayatolá Alí Khamenei, de 86 años.

Esta paranoia alimenta preocupaciones más amplias entre los iraníes. Muchos temen que el estrecho aliado de Estados Unidos, Israel, vuelva a atacar a Irán, como lo hizo durante la guerra de 12 días que lanzó contra Teherán en junio.

Israel afirmó que su ofensiva a gran escala contra los principales líderes militares iraníes, científicos nucleares, instalaciones de enriquecimiento de uranio y el programa de misiles balísticos fue necesaria para impedir que la República Islámica concretara su declarado plan de destruir al Estado judío.

Se cree que Khamenei se refugió en un lugar secreto por razones de seguridad.

“Que Dios bendiga a nuestro líder, nosotros también debemos ser cuidadosos”, expresó Saeed Seyyedi, un maestro de 57 años en Teherán, preocupado por la posibilidad de que Estados Unidos actúe como lo hizo en Venezuela.

“Estados Unidos siempre estuvo detrás de conspiraciones contra Irán, especialmente cuando están en juego cuestiones como el petróleo o Israel. Además, la situación se complica cuando se mezcla con la guerra entre Rusia y Ucrania, Hezbollah en el Líbano y acusaciones relacionadas con drogas”, agregó.

Washington acusó durante años a Hezbollah, respaldado por Irán, de dirigir operaciones de narcotráfico para financiar sus actividades, incluso en Latinoamérica, acusaciones que el grupo terrorista niega.

‘‘Por favor, recen’’

Inmediatamente después de la captura de Maduro, un analista de la televisión estatal iraní aseguró, sin aportar pruebas, que Estados Unidos e Israel habían planeado durante la guerra del año pasado secuestrar a funcionarios iraníes con un equipo de iraníes con doble nacionalidad. Incluso para la televisión iraní, acostumbrada a teorías conspirativas, difundir una afirmación de este tipo resulta inusual.

Luego, el domingo por la noche, el influyente ayatolá Mohammad Ali Javedan advirtió durante las oraciones en la Universidad de Teherán que la vida de Khamenei estaba en peligro.

“Alguien dijo que tuvo un mal sueño en el que la vida del líder corría peligro”, aseveró Javedan, sin dar más detalles. “Por favor, recen”.

Sin embargo, Irán es aproximadamente el doble de grande que Venezuela y cuenta con lo que los analistas consideran unas fuerzas armadas mucho más poderosas y un aparato de seguridad robusto. Además, en Washington aún pesa el recuerdo de la Operación Eagle Claw, la misión fallida de las fuerzas especiales estadounidenses para rescatar a los rehenes tras la toma de la embajada de EE.UU. en Teherán en 1979.

A esto se suma la situación política iraní, con una teocracia protegida por sectores duros dentro del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés) que responde únicamente a Khamenei. Estos podrían lanzar asesinatos selectivos, ciberataques y ataques contra la navegación en Medio Oriente, alertó Farzin Nadimi, investigador principal del Instituto Washington para la Política del Cercano Oriente, especializado en el ejército iraní.

Y, de manera crucial, Irán aún posee material nuclear fisible.

“En términos de gran estrategia, hay que pensar en el día después”, señaló Nadimi, en referencia a quienes consideren una operación al estilo Venezuela. “Irán es una situación política mucho más compleja. Hay que calcular los costos y los beneficios”.

No solo los iraníes

Otros se preguntan en qué parte del mundo podría interesarse Estados Unidos a continuación, mientras que múltiples críticos advirtieron sobre el peligro de sentar un precedente.

“El régimen en Irán debería prestar mucha atención a lo que está ocurriendo en Venezuela”, expresó el sábado en redes sociales el líder de la oposición y ex primer ministro israelí, Yair Lapid.

Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, no vinculó directamente la detención de Maduro con Irán, pero reconoció las protestas que sacuden Teherán y otras ciudades, subrayando: “Es muy posible que estemos en el momento en que el pueblo iraní esté tomando su destino en sus propias manos”.

Horas antes de la acción estadounidense en Venezuela, el presidente Trump afirmó Irán que si Teherán “mata violentamente a manifestantes pacíficos”, Estados Unidos “saldrá en su rescate”.

El lunes, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baghaei, denunció los comentarios de Trump y Netanyahu como una “incitación a la violencia, el terrorismo y los asesinatos”.

La congresista estadounidense Marjorie Taylor Greene, republicana que había sido cercana a Trump pero renunció el lunes tras una disputa con el presidente, vinculó directamente la operación en Venezuela con Irán.

“La siguiente observación evidente es que al remover a Maduro esto constituye un movimiento claro para controlar los suministros de petróleo venezolanos, lo que garantizará estabilidad para la próxima guerra de cambio de régimen evidente en Irán”, escribió Greene en redes sociales.

Incluso Arabia Saudita, rival histórico de Irán que alcanzó una distensión mediada por China con Teherán en 2023, pareció reflexionar sobre una posible intervención estadounidense en la capital iraní.

“Al arrastrar a Maduro ante un tribunal estadounidense, Trump envió un mensaje más brutal que las bombas masivas que sus aviones arrojaron sobre las instalaciones nucleares iraníes”, expresó el domingo Ghassan Charbel, editor en jefe del diario Asharq Al-Awsat, de propiedad saudí y con sede en Londres.

“Qué devastador debe ser para el líder supremo de Irán enterarse del secuestro de Maduro a manos de fuerzas estadounidenses”, concluyó.

Fuente: The Times of Israel.

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