Itongadol/Agencia AJN.- Un nuevo frente se abrió en la prolongada disputa entre Industrias Aeroespaciales de Israel (IAI por sus siglas en inglés) y Sistemas Avanzados de Defensa Rafael por contratos y capacidades clave del sector de defensa, tanto en Israel como en el exterior. En las últimas semanas, el conflicto se intensificó a raíz de la posible incorporación de un alto ejecutivo de IAI a Rafael, una movida que generó fuerte rechazo dentro de la primera compañía.
En el centro de la controversia se encuentra Adi Dulberg, vicepresidente y gerente general de la División de Inteligencia, Comunicaciones y Guerra Electrónica de Elta Systems, una subsidiaria de IAI. Dulberg se encuentra finalizando un mandato de siete años —el máximo permitido por las normas del servicio civil— y se espera que deje Elta para asumir un cargo equivalente en Rafael.
Según informó el medio económico Calcalist, la conducción de IAI reaccionó con dureza ante la posibilidad del traspaso y estaría intentando bloquearlo “a cualquier costo”, mientras apunta directamente contra el director ejecutivo de Rafael, Yoav Turgeman. Turgeman dirigió Elta hasta hace unos dos años y luego pasó a encabezar Rafael, lo que alimenta las sospechas dentro de IAI.
Fuentes del sector citadas por Calcalist señalaron que IAI considera el eventual pase de Dulberg como un intento de apropiarse de activos de conocimiento críticos y teme que siente un precedente que habilite nuevas fugas de talento. “Se trata de una decisión poco colegiada, especialmente entre dos empresas estatales cuya misión es servir a la seguridad del Estado”, afirmó una fuente senior de IAI. “Es imposible ignorar que Turgeman conoce Elta en profundidad y comprende el impacto de una movida de este tipo”.
Turgeman estuvo al frente de Elta durante aproximadamente cinco años y ocupó anteriormente varios cargos clave en IAI, entre ellos la dirección de la planta Malam y la jefatura del programa del sistema antimisiles Arrow. Su desembarco en Rafael se produjo poco después del estallido de la guerra del 7 de octubre y sin un período formal de enfriamiento, algo que ya había despertado preocupación en IAI debido a su acceso previo a planes estratégicos y secretos comerciales sensibles.
Uno de los principales temores de IAI es que Rafael, bajo el liderazgo de Turgeman, impulse actividades superpuestas que compitan directamente con Elta en mercados estratégicos. Esta inquietud se ve reforzada por la reciente expansión de Rafael en el ámbito espacial, incluyendo el desarrollo de conceptos de satélites de inteligencia que históricamente estuvieron bajo el dominio de IAI. A esto se suma la relación tensa entre Turgeman y el actual CEO de IAI, Boaz Levy, con quien compitió en el pasado por el máximo cargo de la empresa.
Como parte de un intento por reducir fricciones tras su salida de Elta, Turgeman habría firmado un compromiso para no involucrarse en las actividades centrales de esa subsidiaria. Sin embargo, en IAI sostienen que ese entendimiento ya no se estaría respetando. “Pasaron casi dos años y ahora la postura es ‘puedo hacer lo que quiera’”, indicó un alto funcionario. “Un vicepresidente senior está por pasar a un competidor directo, al mismo puesto, sin límites claros. ¿Dónde está la Autoridad de Empresas Gubernamentales?”, cuestionó.
Desde la perspectiva de IAI, el final del mandato de Dulberg no implica necesariamente su salida definitiva del grupo. La empresa habría propuesto extender su permanencia por tres años adicionales o reubicarlo en otro cargo directivo dentro del holding. No obstante, el posible pase coincide con el proceso interno de Rafael para designar a un nuevo subdirector ejecutivo y jefe de su División de Inteligencia, en reemplazo de Yuval Miller, recientemente nombrado CEO de Controp, una filial especializada en sistemas electroópticos.
No todos en la industria consideran problemática la eventual transferencia. “Dulberg completó un mandato largo y su especialización es muy específica”, señaló otro alto referente del sector. “No puede cambiar de profesión de un día para el otro. Si no va a Rafael, probablemente termine en Elbit u otra empresa privada”.
El caso ya llegó a la Autoridad de Empresas Gubernamentales, encabezada por Roi Kahlon. De acuerdo con fuentes del sector, el organismo evalúa intervenir para evitar que compañías estatales compitan entre sí mediante la captación sistemática de ejecutivos clave. La autoridad examinaría el proceso una vez que la designación sea elevada al directorio de Rafael.
La disputa se produce en un contexto de fuerte crecimiento de Rafael, acelerado tras el estallido de la guerra. La empresa amplió significativamente su plantilla y reportó recientemente una cartera récord de pedidos por 22.500 millones de dólares, cercana a los 25.200 millones informados por Elbit Systems. IAI, por su parte, cerró el tercer trimestre con pedidos por 26.500 millones de dólares, cifra que se espera aumente tras la firma de un acuerdo por 3.100 millones de dólares con Alemania para el sistema Arrow.
Consultada por la polémica, Rafael afirmó que estableció un comité profesional de búsqueda y que el proceso aún no concluyó. “Lamentamos que se difundan mensajes irresponsables sobre procedimientos profesionales que siguen en curso”, señaló la compañía. IAI, en tanto, declinó hacer comentarios.
Fuente: CTech.

