Itongadol.- La República Popular China logró posicionarse en el plan de reconstrucción de la Franja de Gaza, valorado en 70.000 millones de dólares, tras adjudicarse una licitación importante para la provisión de viviendas móviles.
Si bien muchos países, liderados por Estados Unidos, participan en los planes del “día después” en Gaza, también se destacan Qatar y Turquía, que buscan influir políticamente y económicamente en la gestión del territorio.
Documentos de la ONU obtenidos por el sitio web Globes revelan un significativo involucramiento económico de Pekín.
El primer paso fue una licitación de la Oficina de Servicios para Proyectos de la ONU (UNOPS, por sus siglas en inglés) en abril pasado para viviendas móviles, que ganó la empresa china Heike, de Qingdao, con una oferta 50% – 60% menor que la segunda mejor propuesta. La licitación requería casas móviles con sala, dormitorio y baño con ducha, en un contexto en que el alto el fuego y la reconstrucción parecían lejanos.
Posteriormente, otra licitación de la UNDP para 45.000 viviendas móviles mostró que, de las 12 ofertas más bajas, nueve eran de empresas palestinas, dos egipcias y una china (Shandong Weichang).
Sin embargo, diversas fuentes indicaron que la mayoría de las empresas extranjeras utilizan productos chinos, lo que garantiza la participación indirecta de la República Popular incluso cuando no compite directamente.
El modelo chino se beneficia de subsidios gubernamentales: hasta 2027, el Estado cubre el 100% de los costos logísticos de exportación, subvenciona el 40% del costo de los bienes y otorga incentivos de hasta 15% sobre aranceles en los países de destino. Además, la producción se organiza de forma eficiente: componentes enviados a Egipto se ensamblan allí antes de llegar al enclave costero palestino.
A su vez, China también utiliza intermediarios locales influyentes, como la constructora egipcia Abnaa Sinai, propiedad de Ibrahim Al-Organi, un empresario beduino con estrechos vínculos con el presidente egipcio Al-Sisi. La compañía de Al-Organi controla buena parte del flujo de bienes a Gaza a través de El-Arish, incluyendo materiales esenciales y componentes de construcción.
De esta manera, los primeros pasos de la reconstrucción de la Franja muestran cómo Israel pierde ingresos de la supervisión y ejecución del plan, mientras China se beneficia de diversas formas. Asimismo, reflejan la estrecha cooperación entre Pekín y el régimen de Al-Sisi -que incluye ejercicios militares conjuntos-, y que China representa entre el 30% y 40% de la inversión extranjera en Egipto.

