Itongadol/Agencia AJN.- En la ceremonia de Estado que conmemora el Día del Recuerdo del 7 de octubre en el Monte Herzl, el primer ministro Benjamín Netanyahu afirmó que Israel está “comprometido a recuperar hasta el último” rehén, al tiempo que prometió alcanzar todos los objetivos bélicos de Israel en Gaza y continuar combatiendo a Irán y a los grupos respaldados por Teherán que buscan la destrucción del país.
“La lucha no ha terminado. Pero una cosa está clara hoy: cualquiera que nos levante la mano ya sabe que pagará un alto precio por su agresión”, advirtió el primer ministro. “Estamos decididos a completar la victoria que definirá el orden de nuestras vidas durante muchos años”. “Conozco la magnitud de su sufrimiento”, les dijo a las familias de los soldados caídos, expresando el agradecimiento de la nación a “todos los soldados que lucharon en la guerra: judíos, drusos, cristianos, musulmanes, beduinos, circasianos y miembros de otros grupos; lucharon codo a codo para lograr todos los objetivos de la guerra”.
“Y, de hecho, lograremos todos los objetivos de la guerra”, prometió Netanyahu.

Durante el discurso, rechazó la acusación de que la campaña militar de Israel constituye un genocidio, afirmando que el término se aplica más apropiadamente a lo que Israel sufrió el 7 de octubre.
Ese día “recibimos una impactante ilustración de la expresión ‘genocidio’. No se refiere a un genocidio ficticio, uno lanzado contra nosotros con libelos antisemitas por quienes nos desean el mal”, afirmó.
“Si esos asesinos hubieran podido hacer más, nos habrían masacrado a todos. Este es el verdadero genocidio”, destacó Netanyahu sobre los terroristas liderados por Hamás, añadiendo que el ataque alertó a Israel sobre la intención del “régimen iraní y sus ramas terroristas de estrangular a Israel en un círculo de fuego mortal”.
“Pero nuestros enemigos no calcularon una cosa: el poder que albergamos. Nos pusimos de pie como uno solo”, afirmó. “Desplazamos el foco de la batalla hacia territorio enemigo; lo asestamos con golpes demoledores”.
Netanyahu llamó a Israel “la presa contra las fuerzas de destrucción del islam radical”, y elogió a las tropas del país como “el muro protector que nos separa de ellos… Lo han hecho con supremo heroísmo, con asombrosa destreza”.
“Desde el valle del llanto [el 7 de octubre] llegamos al monte Hermón y a los cielos de Teherán, [y] al conmovedor abrazo de las familias de los rehenes con sus seres queridos”, concluyó.

