Miles de personas asistieron este jueves al funeral de Tamir Nimrodi, el joven soldado israelí cuyo cuerpo fue devuelto a Israel el martes tras haber permanecido dos años en manos de Hamás. La ceremonia tuvo lugar en el cementerio militar de Kfar Saba, donde familiares, amigos y compañeros de servicio le rindieron homenaje.
Nimrodi, de 18 años, fue secuestrado el 7 de octubre de 2023 desde su base cerca del cruce de Erez, y fue asesinado poco después durante un bombardeo de las Fuerzas de Defensa de Israel sobre la zona en la que se encontraba cautivo.
Su padre, Alon Nimrodi, pronunció un conmovedor discurso en el que recordó la valentía y sensibilidad de su hijo. “Luchaste con coraje contra tus propios miedos”, dijo. “Minutos después de haber sido secuestrado, con ese mismo rostro de terror, te recompusiste y elaboraste un plan rápido e inteligente que creíste que podría ayudarte a sobrevivir”.

El padre también expresó su profundo pesar por haber alentado a su hijo a enlistarse. “Te pedí que sirvieras, te dije que en nuestra familia nadie eludía el deber militar, y no me opuse a que te destinaran a la frontera con Gaza. Perdóname, primogénito mío, amado mío, perdóname”, exclamó entre lágrimas.
Su hermana Amit, de 14 años, también habló en la ceremonia, describiendo a Tamir como su mejor amigo. “Extraño las noches en las que hablábamos hasta tarde”, dijo. Recordó además una nota hallada en el uniforme de su hermano, donde había escrito sus metas: ayudar a la mayor cantidad de personas posible, construir un círculo cercano de amigos y no lastimar a nadie. “Para mí, esa es tu herencia”, concluyó. “Haré todo lo que pueda para cumplirla”.

