Itongadol.- El papa León XIV manifestó este miércoles su solidaridad con la población de la Franja de Gaza, señalando que los civiles “una vez más” están siendo expulsados y viven en “condiciones inaceptables”.
“Expreso mi profunda solidaridad con el pueblo palestino en Gaza que sigue viviendo con miedo y sobreviviendo en condiciones inaceptables, siendo nuevamente forzados a abandonar sus tierras”, afirmó el Sumo Pontífice tras la audiencia general de esta mañana en el Vaticano.
Además, remarcó que renueva su llamado ‘‘a un alto el fuego, a la liberación de los rehenes, a una solución diplomática negociada y al pleno respeto del derecho internacional humanitario’’.
“Invito a todos a unirse a mi sentida oración para que pronto amanezca la paz y la justicia”, agregó Robert Francis Prevost, que asumió el cargo en mayo de este año como León XIV, tras la muerte de del Papa Francisco.
El mensaje del Papa, de 70 años, se suma a otros pronunciamientos recientes de líderes religiosos y humanitarios que advierten sobre el deterioro de la situación en el enclave costero palestino.

Asimismo, diversas organizaciones internacionales señalaron que miles de familias tuvieron que abandonar sus hogares en cuestión de horas, sin acceso garantizado a refugio seguro ni asistencia básica.
En ese contexto, la voz de León busca reforzar los llamados a la comunidad internacional para que actúe de manera urgente.
Desde el inicio de la actual escalada, desencadenada tras la masacre de la organización terrorista palestina Hamás del 7 de octubre de 2023, los bombardeos provocaron graves daños en hospitales, escuelas y centros comunitarios de la Franja, lo que agudizó la crisis humanitaria.
Las Naciones Unidas estiman que cientos de miles de personas enfrentan desplazamiento forzado, con un acceso muy limitado a agua potable, alimentos y atención médica. Estas condiciones fueron calificadas por la propia ONU como “críticas y alarmantes”.
El Vaticano, bajo el liderazgo de León XIV, procuró mantener una postura de neutralidad activa, instando a la paz sin alinearse con ningún bando en el conflicto.
No obstante, las palabras del Papa reflejan una preocupación creciente por el sufrimiento de la población civil, que en ocasiones queda atrapada en medio de la confrontación armada. Su mensaje fue recibido con atención tanto en la región como en varias capitales europeas.

