En el marco del brindis comunitario por Rosh Hashaná, presidido por el embajador de Israel en Argentina, el titular de la mutual, Osvaldo Armoza, remarcó que estamos atravesando ‘‘un momento histórico muy complejo’’.
Itongadol.- El presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, afirmó este lunes en el brindis comunitario por Rosh Hashaná que ‘‘la masacre del 7 de octubre de 2023 y el crecimiento global del antisemitismo nos enfrentan a una realidad que, sobre todas las cosas, nos convoca a estar más unidos que nunca’’.
El evento estuvo presidido por el embajador de Israel en Argentina, Eyal Sela. Asistieron los directivos de diversas instituciones de la comunidad judía argentina.
A continuación, el discurso completo del presidente Armoza:
‘‘Es un profundo honor darles la bienvenida a esta celebración comunitaria de Rosh Hashaná. Cada año, cuando nos reunimos en torno a esta festividad, renovamos no solo nuestras tradiciones, sino también nuestro compromiso con los valores que nos sostienen como comunidad y como sociedad.
Rosh Hashaná nos recuerda que el tiempo no es solo una sucesión de días, sino una oportunidad constante de renovación. Es un llamado a reflexionar sobre lo vivido y a proyectar con esperanza el futuro que deseamos construir.
Como comunidad judía en la Argentina, llevamos la responsabilidad y el compromiso de contribuir activamente al bien común, inspirados en nuestros valores milenarios. Sabemos que el nuevo año traerá desafíos, pero también la posibilidad de transformar la incertidumbre en proyectos y los sueños en realidades.
Atravesamos un momento histórico muy complejo. La masacre del 7 de octubre de 2023 y el crecimiento global del antisemitismo nos enfrentan a una realidad que, sobre todas las cosas, nos convoca a estar más unidos que nunca.
Abrazarnos para sentir que no estamos solos y acompañar a nuestros hermanos y hermanas en Israel es parte de nuestra misión comunitaria. Y junto con ello, no podemos permitirnos el silencio.
Tenemos el deber moral de hablar, de condenar, de reclamar, de insistir, de contar la verdad y de denunciar. Debemos diferenciarnos del silencio cómplice, de la indiferencia de quienes eligen mirar hacia otro lado ante el fundamentalismo terrorista.

Por eso, reafirmamos que continuaremos siempre juntos, levantando la voz en nombre de quienes ya no están, y reclamando sin descanso la inmediata liberación de todos nuestros hermanos y hermanas que permanecen secuestrados.
Pero aún en tiempos de tanto dolor, afirmamos con firmeza que la vida judía continúa, que nuestras tradiciones se mantienen vivas y que nuestra esperanza de paz y justicia sigue intacta.
Celebrar Rosh Hashaná en este contexto es también un acto de fortaleza, de memoria y de fe en un futuro donde el terror no tenga lugar.
Rosh Hashaná es una oportunidad para preguntarnos qué podemos aportar, cada uno desde nuestro lugar.
Desde AMIA, la organización que tengo el orgullo de presidir, nos guía justamente un lema que nos inspira a diario. Trabajamos cada día para reparar el mundo.
Desde este espíritu, deseo que este nuevo año sea para cada uno de ustedes, y para todo nuestro pueblo, un tiempo de paz, salud y prosperidad.
Que podamos encontrar la fuerza para superar las adversidades y la sabiduría para construir juntos un futuro mejor.
Les deseo de corazón Shaná Tová Umetuká. Que sea un año bueno y dulce para todos. Am Israel Jai!’’.

