Itongadol/AJN.- La Corte Suprema rechazó la moción presentada por organizaciones de derechos humanos de izquierda contra la llamada Ley de Infiltración y determinó que "dejar a los infiltrados en una instalación de detención abierta por 20 meses era una medida demasiado dura", en vez de eso bajó la pena máxima a 12 meses.
La versión de la Ley de Infiltración, que se discutió en la corte, se aprobó en la última sesión de la 19ª Knesset y ganó por 43 votos contra 20. La ley establece que los infiltrantes ilegales podrían quedar detenidos en la prisión Saharonim hasta tres meses -en lugar de 12 como dictaminaba la versión anterior de la ley- al término del trimestre son transferidos a una instalación abierta en Holot. Pueden permanecer en las instalaciones abiertas hasta por 20 meses y solo deberán reportarse a las autoridades una vez al día, en lugar de las tres veces como se estableció en la ley anterior.
Con la aprobación de la ley, los empleadores deberán depositar una multa mensual por cada empleado que sea un refugiado ilegal. Además, a cada infiltrado ilegal que esté trabajando en Israel se le descontará una parte de su paga mensual, dinero que recibirá cuando abandone el país.
La corte rechazó varias versiones de la Ley en los últimos años, en respuesta a las mociones presentadas por los grupos de izquierda. Estas decisiones jurídicas despertaron intensas discusiones entre nacionalistas, que los ven como formas de intervención poco democráticas por parte de los jueces de la Knesset.

