Moshe Silman (foto), el manifestante de Haifa, que se prendió fuego a lo bonzo durante una protesta en Tel Aviv, falleció hoy, viernes, tras seis días de agonía, en el Centro Médico Sheba de Tel Hashomer.
Al hombre de 57 años, de Haifa, el Instituto Nacional de Seguros le había reconocido un 100 por ciento de discapacidad por su incapacidad para trabajar después de sufrir un derrame cerebral, pero sólo recibía 2.300 shekels en beneficios del Estado, con los cuales debía pagar su seguro de salud y comprarse medicamentos, y le habían informado que en menos de dos semanas sería desalojado del departamento donde había estado viviendo gratuitamente el año pasado.
Ello lo llevó a derramar un material inflamable sobre su ropa y cuerpo y prenderse fuego el sábado, durante una protesta por justicia social, después de entregar copias de una carta en la que culpó al primer ministro, Benjamín Netanyahu, y al ministro de Finanzas, Yuval Steinitz, por sus dificultades económicas.
Si bien otros manifestantes le arrojaron agua para apagar el fuego y los paramédicos lo llevaron al Centro Médico Sourasky en grave estado, Silman había sufrido quemaduras de segundo y tercer grado en todo el cuerpo.
“No tengo dinero para medicinas ni alquiler. Serví en el ejército y en la reserva hasta los 46 años, no viviré en la calle, por eso estoy protestando contra todas las injusticias cometidas por el Estado contra mí y otros como yo”, escribió.
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