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Se inauguró el nuevo edificio de la escuela José Caro

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La escuela José Caro, perteneciente a la comunidad Ajdut Israel, tradicional institución raigal del barrio de Belgrano, inauguró oficialmente el nuevo edificio construido para albergar la escuela primaria integral en sus dos secciones: niñas y varones; y la escuela secundaria integral para niñas.

Erigido en Moldes 2440, el nuevo edificio es de 10 plantas y cuenta con 22 aulas y 4 talleres equipados con las más modernas tecnologías aplicadas a la educación, salones de usos múltiples, un gran salón de actos, dependencias administrativas y las correspondientes cocinas para carne y para lácteos.
Durante el acto inaugural hablaron el rabino Daniel Mohadeb, director  de la Yeshiva y el Kolel de la institución; el presidente de la AMIA, Guillermo Borger, que también es vicepresidente de la comunidad Ajdut Israel; el profesor Baruj Zaidenknop, director pedagógico de la DEGEGP; el director general de la escuela, rabino Baruj Mbazbaz; y el rabino Daniel Oppenheimer, supervisor general de la escuela José Caro y rabino de la comunidad Ajdut Israel.
La inauguración del nuevo edificio se efectuó el 13 de Adar de acuerdo al calendario hebreo, día del Yortzait (aniversario de fallecimiento) del rabino Iosef Oppenheimer z’l, debido a lo cual tanto el rabino Mohadeb como el rabino Mbazbaz se refirieron a la personalidad del extinto.
Por su parte, Guillermo Borger resaltó: “Siento orgullo, pues esto que era una esperanza hace cinco años cuando aquí había una playa de estacionamiento, hoy es un hecho, es decir naze venishma. Haremos y después escucharemos, como dijeron nuestros antepasados. Esto es el fruto de muchos esfuerzos, de donantes y amigos; haremos y después veremos los problemas, que por supuesto que no faltan. Si debo resumir, mi sentimiento es de orgullo por este comienzo”.
El rabino Daniel Oppenheimer, luego de referirse a la tarea llevada a cabo por su padre, el rabino Iosef Oppenheimer z’l, expresó:“Tanto aquellos que fuimos bendecidos con hijos propios y nietos, como aquellos que se dedican o nos dedicamos a la docencia de jóvenes y grandes, sabemos que la nuestra no es una profesión más entre tantas sino que es la que nos da la oportunidad de hacer un mundo mejor mediante aquello que nosotros le invertimos a nuestros niños, en un mundo en el cual muchas veces, incluso entre los adultos, hay más confusión que principios claros”. 
“Hay mayor difusión del materialismo que de cuestiones espirituales y valores éticos, y una lamentable falta de modelos claros y creíbles para nuestros jóvenes. Nos toca la compleja tarea de no perder la esperanza y prepararlos para un mundo que, así como se modificó en los últimos años, se seguirá modificando. Quienes hoy son niños mañana van a tener que trasmitir aquello que recibieron, que le brindamos, a sus hijos y a sus alumnos. Sabemos que nosotros, los docentes, no somos sino un eslabón más de una larga cadena que comenzó hace más de tres mil trescientos años en el Sinaí y que jamás se interrumpió. Por eso, lo que a nosotros nos enseñaron, con pureza, con vigor, con fuerza, con convicción, nos lo dieron para que nosotros también nos hagamos cargo de trasmitirlo”, continuó.
Finalmente, el conductor del acto, el more Moshé Srikman, leyó una carta del ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, y entregó plaquetas a diversas personas que colaboran activamente en la obra que lleva a cabo el colegio José Caro y la comunidad Ajdut Israel, entre los que se encontraron el rabino Daniel Oppenheimer y Leopolo Berman, presidente de Ajdut Israel, y su esposa.
Asistieron a la inauguración el embajador del Estado de Israel, Daniel Gazit, acompañado de su esposa; el asesor del ministerio de Educación de la Nación, profesor Fernando Rodríguez y la señora Bettina Beywl; el primer secretario a cargo de asuntos políticos de la embajada de la República Federal de Alemania; las autoridades y los docentes de la escuela José Caro; padres de los alumnos y miembros de la comunidad Ajdut Israel.
Consultado sobre su sentimiento con respecto a la inauguración, Daniel Gazit dijo: “La mayor alegría que una persona judía puede tener es asistir a este tipo de eventos, la inauguración de una escuela judía. Si somos judíos hasta hoy es gracias a esto, a la dedicación puesta en la educación. Desde hace miles y miles de años somos el am hasefer (pueblo del libro) y espero que lo sigamos siendo para siempre porque es el secreto de nuestra supervivencia, caso contrario no existiríamos”.
Por su parte, Leopoldo Berman expresó: “Hace casi 50 años que estoy activo en la comisión. Cuando cumplí 18 años me invitaron a integrarme y hacía acto de presencia, y a partir de ese momento fui aprendiendo, comencé lentamente a actuar y llegué a la presidencia debido a que era el vicepresidente de Yacobi, que se enfrentó con los miembros más jóvenes y renunció. Yo estoy acompañado por un equipo de gente que colabora en diferentes áreas y se trabaja en un ambiente cálido y humano en el cual uno respeta al otro y se hacen las cosas, no como en otras instituciones en donde aparentemente se dice ‘hay que hacer’. No sólo hemos construido este edificio sino que estamos reformando y reciclando todo el sector que antes ocupaba la escuela primaria, en el edificio que tiene su frente por la calle Amenabar, para que allí esté el jardín de infantes. Aquí funcionará el primario íntegro, en pisos separados las secciones de varones y la de las niñas, y el secundario para las niñas. El secundario para varones funciona en el edificio de la calle Moldes, donde también está la yeshiva”.
Rodolfo Compagno, rector del área programática (oficial) de la escuela secundaria, también opinó: “Estamos muy contentos, sabemos que mucha gente ayudó para concretar este sueño que nos llena de satisfacción, de orgullo. Los chicos están muy contentos y los docentes sentimos el apoyo de tener las aulas en las mejores condiciones, al igual que los laboratorios. Hoy el colegio está actualizado con los más modernos equipamientos y, por supuesto, todo es en beneficio de los chicos, nuestros alumnos que ven que tienen una escuela acorde a los tiempos que corren”.
Desde su lugar, Guillermo Borger expresó: “Como lo vengo diciendo en la apertura del ciclo escolar que me tocó acompañar en varios establecimientos, como presidente de AMIA siento un doble orgullo. Primero porque hoy es un día particular, de paro nacional docente, y esta escuela dice presente una vez más y está funcionando a pleno, acompañándonos los alumnos y los padres en estas circunstancias especiales que al país le toca vivir. Al inaugurar semejante edificio con diez plantas, con las últimas tecnologías, con todos los sistemas más modernos edilicios, realmente es un orgullo para la AMIA que la escuela sea parte de la red escolar judía”.
Por su parte, Baruj Zaidenknop expresó: “Es una enorme alegría que se inaugure una escuela, que haya alumnos, maestros y familias que apoyen la educación. Si bien ya terminó el iom sheni (el segundo día de la semana) de acuerdo al calendario hebreo, en la Torá – en el iom sheni – por dos veces se dice que era bueno, así que nos hacemos eco de eso y hoy es un día doblemente bueno porque, además de que continúa la educación, se inaugura un edificio escolar que seguramente cobijará a una creciente cantidad de alumnos y eso es un orgullo para la comunidad”.
Fernando Rodríguez dijo:“Para nosotros, como siempre, es un alegría y un orgullo haber sido invitados a una escuela de una comunidad tan representativa e importante para el desarrollo de la sociedad argentina en su conjunto, así que venimos a traer el saludo fraterno de los 900.000 docentes, de los 11.000.000 de alumnos de la Argentina porque una escuela que se agrega es un hermano más en la causa de la educación popular”.

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