Itongadol/Agencia AJN.- Las autoridades australianas imputaron a un tercer sospechoso por el ataque incendiario contra la sinagoga Adass Israel de Melbourne, ocurrido en diciembre de 2024, en un caso que, según el gobierno australiano, fue dirigido por Irán.
El nuevo acusado es un hombre de 20 años, cuya identidad no fue difundida. De acuerdo con la investigación, integraba el grupo de tres individuos encapuchados que irrumpieron en la sinagoga durante la madrugada del 6 de diciembre, rociaron el edificio con líquido inflamable y provocaron el incendio.
El ataque causó graves daños en el lugar de culto y dos fieles sufrieron heridas leves por inhalación de humo.
La unidad antiterrorista australiana presentó cargos por incendio intencional contra el sospechoso, quien ya se encontraba detenido en una prisión de Melbourne por delitos no relacionados con este caso.
Anteriormente habían sido arrestados Giovanni Laulu, de 21 años, y Younes Ali Younes, de 20, también acusados de participar en el atentado.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, responsabilizó el año pasado al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) por la planificación del ataque contra la sinagoga, así como por otro incendio ocurrido dos meses antes en un restaurante kosher de Sídney.
El director general de la Organización Australiana de Inteligencia de Seguridad (ASIO), Mike Burgess, afirmó que el IRGC utilizó “una compleja red de intermediarios” para ocultar su participación en ambos ataques antisemitas. Tras esas acusaciones, Australia expulsó al embajador iraní y a otros tres diplomáticos de Teherán, que negó cualquier implicación.
La Policía Federal Australiana informó que continúa trabajando con organismos internacionales para determinar todos los detalles de la operación y establecer si los tres acusados conocían quién estaba detrás del ataque.
Por su parte, el subjefe de la Policía del estado de Victoria, Paul O’Halloran, señaló que las autoridades informaron previamente a la comunidad judía local sobre la nueva detención.
“Nuestro corazón está con ellos. Este caso vuelve a traer recuerdos de un hecho terrible. Las personas tienen derecho a sentirse seguras, especialmente en sus lugares de culto”, expresó.
Las autoridades destacaron que las nuevas imputaciones representan un avance significativo en una investigación que continúa abierta y que busca esclarecer por completo la presunta participación iraní en los ataques.

