Los principales líderes judíos expresaron su indignación y malestar por la reciente visita del ministro de Defensa de Irán, Ahmad Vahidi, imputado y con pedido de captura internacional como uno de los principales autores del atentado a la AMIA.
En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias, el presidente de la DAIA, Aldo Donzis, reclamó “una respuesta del gobierno argentino”.
El líder de la representación política de la comunidad judía argentina expresó que esperará a ver cuál es la información del gobierno nacional y de la fiscalía. “La justicia argentina lo tiene como sospechoso y exige su captura. No es suficiente que se lo invite a retirarse, en verdad hay que pedir su extradición”, afirmó el dirigente.
Vahidi, que está imputado como coautor ideológico del atentado a la AMIA de 1994 que mató a 85 personas, viajó a Bolivia para participar en la inauguración de una escuela de defensa de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que se realizó en el departamento de Santa Cruz de la Sierra, pero debió dejar el país luego del pedido del gobierno boliviano.
Donzis también resaltó su sorpresa ante el hecho y aseguró que “irrita no solo a la comunidad judía sino a toda la sociedad argentina”.
Además expresó la molestia de la DAIA y la decepción ante el gobierno de Evo Morales, que invitó al funcionario iraní a su país. “Tenemos un gran malestar. Por un lado, porque un prófugo de la justicia argentina se exhibe con tanta impunidad por el mundo. Por el otro lado, porque un país hermano, latinoamericano, es tan poco solidario e invita oficialmente a Vahidi, que fue uno de los principales incitadores del ataque a la AMIA, a inaugurar un instituto militar del ALBA”, destacó.
Por su parte, el presidente de la AMIA, Guillermo Borger, calificó como “una provocación” la visita que el ministro de Defensa iraní realizó a Bolivia.
En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias, el dirigente comunitario instó al Gobierno argentino para que interceda y haga al menos “un llamado de atención” ante las autoridades bolivianas, ya que el funcionario iraní goza de inmunidad diplomática y no podrá ser detenido.
“A pesar de la inmunidad que le da su cargo entendemos que esta no debería existir respecto de una persona implicada seriamente en el atentado a la AMIA donde murieron 85 personas”, expresó Borger.
A todo esto, el presidente de la comunidad judía boliviana, Ricardo Udler, consideró que “el gobierno argentino deberá hacer sentir la situación a las autoridades bolivianas, quienes deberán tomar precauciones a futuro ante cualquier individuo perseguido por la justicia”, expresó.
Según Udler, las autoridades bolivianas indicaron no conocían la situación de Vahidi ni el pedido de extradición de Argentina. “Si Bolivia hubiera considerado la orden de captura no se le hubiese permitido su ingreso, y menos invitado. Aparentemente no conocíamos esto y para respetar la queja argentina se le pidió que abandone el país”, aclaró.
En tanto, una importante fuente de la Cancillería israelí consultada por AJN destacó “la firmeza del Gobierno argentino” ante el escándalo generado por la visita oficial del ministro de Defensa de Irán a Bolivia.
“Estamos preocupados por la fuerte presencia iraní en América Latina”, reveló la fuente, que aclaró que “Irán no es solamente un problema de Israel, es un problema mundial”.
Asimismo, el informante comentó que “Vahidi es una de las personas defensoras de la política del régimen islámico”. “Por eso fue muy bueno como actuó el gobierno argentino”, agregó.
Quien también se expresó sobre el tema fue el presidente del Congreso Judío Latinoamericano (CJL), Jack Terpins, que reclamó “una actitud más fuerte del gobierno argentino en contra de Irán”.
“No consigo entender como Argentina tiene las relaciones tan amistosas con Irán porque fue una declaración de guerra cuando asesinaron a más de cien argentinos”, apuntó Terpins en alusión a los atentados contra la Embajada de Israel en Argentina en 1992 y a la AMIA en 1994.
Terpins también alertó que la presencia de Vahidi en Bolivia pone al descubierto que “Irán está armando un ejército” en ese país.
El Comité Judío Americano (American Jewish Comitee) también expresó su indignación por la visita del ministro iraní a tierras gobernadas por Evo Morales.
“¿Por qué cualquier gobierno respetable le daría la bienvenida al ministro de Defensa de Irán?”, preguntó el director ejecutivo del AJC, David Harris. “Como ministro de una agencia gubernamental cómplice del desarrollo y obtención de armas proscritas, así también como la exportación, en violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, de armamento a Siria, Hamas y Hezbollah, Vahidi debería ser una persona no grata, no un visitante bienvenido”, expresó el dirigente.
Además, Harris acusó a Evo Morales de haber mostrado “un flagrante desprecio por las normas internacionales y la decencia humana al honrar a este terrorista”.
Bolivia rompió relaciones con Israel en el 2009 y en los últimos años ha establecido lazos cercanos con el régimen iraní. El presidente Morales visitó en distintas oportunidades Teherán y el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinehad estuvo también en La Paz
Las autoridades de la AMIA manifestaron ayer que la visita de Vahidi es una “provocación” de Irán.
AJN
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