"Los turcos se hacen daño a sí mismos con todos esos comunicados. Quizá nos entenderían mejor si dejáramos de visitar su país", señaló a la prensa el ministro. "Nuestro honor nacional está en juego", añadió, asegurando que sus conciudadanos ya han empezado a elegir otros destinos turísticos tras el deterioro de las relaciones bilaterales con Ankara.
Las declaraciones de Misezhnikov se conocen poco después de que los medios israelíes informaran de que el Consejo Nacional de Seguridad turco incluyó por primera vez a Israel en el listado de países que representan una "amenaza" para los intereses de Ankara y para la estabilidad regional. Naciones como Siria o Georgia no se encuentran en este elenco.
Las relaciones entre Turquía e Israel, hasta hace poco aliados estratégicos, empeoraron a comienzos de 2009, tras la ofensiva del Ejército hebreo en la Franja de Gaza. Y sobre todo, el pasado 31 de mayo, tras el abordaje a una flotilla humanitaria que causó la muerte de nueve activistas turcos.

