Las incursiones en los campos de refugiados al-Bureij y Nusseirat dejaron unos 14 muertos, entre ellos un adolescente de 15 años, según indican fuentes palestinas.
Las víctimas fatales incluyen a siete militantes palestinos, cinco de los cuales pertenecían a Hamas.
Israel describió a los movimientos militares como operaciones con objetivos puntuales en contra lo que ellos llaman la «infraestructura terrorista» en Gaza.
Saeb Erekat, ministro del gabinete palestino, repudió el ataque. «En un momento en el que hablan de retirarse de Gaza, la están destruyendo», indicó.
Debilitamiento
Según el corresponsal de la BBC en Gaza James Rogers, Israel quiere debilitar a los palestinos todo lo que sea posible antes de retirarse de Gaza.
El golpe israelí llega horas después de que militantes palestinos intentaran atacar el puesto de paso Erez, que conecta Gaza con Israel.
En un momento en el que hablan de retirarse de Gaza, la están destruyendo
Saeb Erekat
Las incursiones de este domingo pusieron en escena a decenas de vehículos, escoltados por helicópteros Apache, que ingresaron a los campos de refugiados, en medio de la oscuridad de la noche.
Unidades de francotiradores se mantuvieron en los techos, mientras soldados israelíes inspeccionaban las casas.
Un cruce de disparos feroz se desató luego de que un hombre armado se lanzara a las calles a desafiar a los soldados.
Las fuerzas israelíes dicen que fueron atacadas con misiles anti-tanque y munición pesada.
Israel ha aumentado sus medidas de seguridad en sus fronteras con Gaza y Cisjordania debido a la celebración del festival de Purim, que finaliza el lunes.

