Itongadol/Agencia AJN.- El exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel y líder del nuevo partido centrista Yashar, Gadi Eisenkot, lanzó oficialmente su campaña para las próximas elecciones y confirmó que competirá por el cargo de primer ministro, con un mensaje centrado en la unidad nacional y una dura crítica al gobierno de Benjamin Netanyahu.
Bajo el lema “Israel debe ganar”, Eisenkot calificó los próximos comicios como “decisivos para la seguridad, la unidad y el alma de Israel” y prometió abrir “un nuevo y mucho mejor capítulo” para el país.
“Este próximo octubre llegará a su fin el gobierno del terrible octubre”, afirmó, en referencia al ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y a la gestión posterior del Ejecutivo.
El exgeneral aseguró que aspira a convertirse en “un primer ministro para todos los ciudadanos de Israel” y se presentó como un líder capaz de unir a una sociedad profundamente dividida.
Aunque evitó mencionar directamente a Netanyahu, acusó al actual liderazgo de fomentar la división y promover medidas contrarias al interés nacional.
“Hay quienes utilizan la expresión ‘unidad nacional’ como una consigna electoral cínica. Yo haré todo lo posible por unir al pueblo”, declaró.
Eisenkot sostuvo que el país necesita una conducción con responsabilidad y ejemplo personal, y denunció que la actual dirigencia “alimenta el caos y la división como si no tuvieran costo”.
“Tenemos la obligación de poner fin a esta locura, porque el Estado de Israel no tiene el privilegio de equivocarse otra vez”, afirmó.
Entre sus principales propuestas, prometió crear de inmediato una comisión estatal de investigación sobre la masacre del 7 de octubre, rehabilitar las comunidades afectadas por la guerra en el norte y el sur del país y brindar asistencia a quienes sufrieron daños físicos o psicológicos durante el conflicto.
También presentó un plan para aliviar la carga de los reservistas, limitando su servicio a un máximo de 50 días por año y ampliando el número de efectivos disponibles.
Además, defendió el reclutamiento de la población ultraortodoxa y de los ciudadanos árabes para el servicio militar o nacional, una postura que podría complicar futuras alianzas políticas.
Eisenkot, de 66 años, dejó recientemente el partido Azul y Blanco de Benny Gantz para encabezar su propia fuerza política. Tras el ataque del 7 de octubre se incorporó al gabinete de guerra de Netanyahu, pero renunció en 2024 acusando al primer ministro de carecer de una estrategia clara para Gaza.
En los últimos meses se consolidó como uno de los principales rivales de Netanyahu y diversas encuestas lo ubican como el candidato con más posibilidades de desafiar al actual mandatario.
Su perfil también se vio fortalecido por el impacto personal de la guerra: su hijo Gal Meir Eisenkot murió combatiendo en Gaza, al igual que dos de sus sobrinos. Esa experiencia, según analistas, le ha otorgado una importante credibilidad ante una parte de la opinión pública israelí.
Sin embargo, en el fragmentado sistema político israelí, incluso si su partido obtiene más escaños que el Likud, Eisenkot necesitará construir una amplia coalición para alcanzar la mayoría de 61 diputados en la Knéset y formar gobierno.

