Itongadol/Agencia AJN.- El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, condenó la decisión de Israel de reconocer oficialmente el genocidio armenio y acusó al gobierno israelí de intentar desviar la atención de la guerra en Gaza.
“Hay muchas campañas de difamación llevadas a cabo por esta red de asesinos que tiene en sus manos la sangre de 73.000 gazatíes inocentes”, declaró Erdogan tras una reunión de gabinete en Ankara, en referencia a Israel.
El mandatario turco sostuvo además que la historia de su país no contiene episodios de genocidio ni de colonialismo. “Si observamos nuestra historia, no se puede ver ningún genocidio ni ningún colonialismo. En nuestra gran historia solo hay lugar para la misericordia y la justicia”, afirmó.
Se trata de la primera reacción pública de Erdogan desde que el gabinete israelí aprobó por unanimidad el reconocimiento del genocidio armenio. La iniciativa fue impulsada por el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, y representa un cambio significativo en la política israelí sobre este tema, además de profundizar las ya tensas relaciones entre Jerusalem y Ankara.
Al presentar la propuesta ante el gabinete, Sa’ar afirmó que “nunca es demasiado tarde para hacer lo correcto”. La resolución aprobada señala que, por una “obligación moral e histórica”, Israel reconoce el genocidio perpetrado contra el pueblo armenio durante los últimos años del Imperio Otomano y condena cualquier intento de negación, minimización o distorsión de los hechos históricos.
La reacción de Armenia fue considerablemente más moderada. El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, sostuvo que su gobierno no considera necesario responder formalmente a la decisión israelí y remarcó que Armenia no pretende convertir la cuestión del genocidio en una herramienta política.
“Evitar la instrumentalización política de este tema responde a los intereses nacionales de Armenia”, explicó Pashinyan.
La postura cautelosa de Ereván contrastó con las críticas de Turquía y Azerbaiyán. Mientras Ankara acusó a Israel de utilizar el reconocimiento para desviar la atención de la guerra en Gaza, Bakú instó al gobierno israelí a revertir la decisión, calificándola como una distorsión de los hechos históricos.
Según estimaciones de historiadores, hasta 1,5 millones de armenios fueron asesinados por las autoridades otomanas durante la Primera Guerra Mundial en lo que es considerado por gran parte de la comunidad académica como el primer genocidio del siglo XX. Turquía rechaza esa definición y sostiene que las cifras han sido exageradas, argumentando que las muertes ocurrieron en el contexto de la guerra civil y los disturbios de la época, y no como parte de una campaña sistemática de exterminio.

