La Sociedad Hebraica Argentina (SHA) agasajó y reconoció a David Fleischer con motivo de haber sido presidente de la institución durante cuatro períodos, entre 1972 y 1976, los dos primeros, y de 1980 a 1984, las restantes.
Con la presencia de más de un centenar de personas, reunidas en el Café Literario, el actual titular de la institución, Oscar Olender, destacó la obra que Fleischer efectuó en Hebraica durante sus presidencias, que fueron el corolario de años de activismo iniciados a mitad de la década del ’50 del siglo pasado en el área de juventud, cuando hizo ingresar en la Comisión Directiva a una gran cantidad de dirigentes jóvenes, él uno de ellos.
“Durante la gestión de David, los niños y los jóvenes comenzaron a tener protagonismo: creó la escuela de madrijim (instructores), los grupos de rikudim (bailes israelíes), se empezaron a pegar carteles y a difundir las actividades en las paredes -y muchos decían que estaban ensuciando la institución-, una estancia fue convertida en un country y centro comunitario”, reseñó.
Olender también recordó que “en los primeros cuatro años de su mandato se construyó la mayor parte de la sede Pilar” y “en su segundo período de cuatro años levantó la escuela Amós, que (años después) hubo que cerrar por razones económicas”.
“Un buen día, David nos dijo: ‘Vamos a comprar un campo lindero, de 30 hectáreas, en 250.000 dólares’, y le preguntamos: ‘David, ¿para qué queremos 30 hectáreas si tenemos 400 lotes y hay 20 viviendas construidas?’. Quiero decirles que esas tierras hoy valen alrededor de diez millones de dólares. Esa visión de futuro tuvo David, y se lo tenemos que agradecer. El silencio no es salud: David, te lo agradecemos en voz alta”, prosiguió el actual presidente de la SHA.
Olender cerró sus palabras con una cita: “En el Pirkei Avot hay una texto que dice: ‘Elige para ti un rav’; o sea, un camino a seguir. Fuiste mi maestro y guía. Gracias, David”.
Conceptos similares tuvieron el ex presidente Lázaro Bergman y el actual vicepresidente de Hebraica, Marcos Barnatán.
A continuación, Perla Brener leyó una corta biografía comunitaria del homenajeado, y Regi Soae de Olender expresó un mensaje de agradecimiento a Fleischer en nombre de la masa societaria de Hebraica.
Por su parte, el homenajeado, de 74 años, agradeció visiblemente emocionado las palabras que le refirieron y resaltó que “Hebraica no es el hecho de una presidencia o de un señor o una comisión específicos, es una cantidad de mujeres y hombres que nos movemos alrededor de este objetivo con una finalidad: fortalecer la casa judía para la comunidad judía”.
“El objetivo de esta institución es comunitario. No somos una isla, no nos restringimos a nuestros miles de socios, nos debemos a toda la comunidad, y si hay gente que mira a Hebraica, eso aumenta nuestra responsabilidad de ser más creativos y activos”, continuó.
Fleischer insistió con que “la institución no es la Tesorería, la parte económica; la institución está constituida por la parte humana” y “en la medida que fortalezcamos la presencia en nuestras comunidades, en la casa judía, vamos a fortalecer la continuidad”.
“En nuestra comunidad vive el 40% de los judíos de toda Latinoamérica. Esto significa que hay aproximadamente 35.000 jóvenes en la franja de 17 a 30 años, pero entre todos los clubes de nuestra comunidad no tenemos asociados al 2 ó 3% del total de esa franja de la población”, detalló.
El agasajado propuso que “presumiendo -porque no hay estadísticas- que el 50% son casados, tenemos que admitir que tenemos que hacer una fórmula de cambio profundo en la manera de conducirnos porque -momentáneamente- las cuotas sociales y la distancia enorme de nuestros campos de deportes con la Capital son obstáculos para que los jóvenes de 17 a 30 años participen de la actividad”.
“Los jóvenes solteros de esa franja tienen que encontrar su pareja dentro de la comunidad, y nosotros, con la responsabilidad de ser mayores, tenemos que darles la fórmula para incorporarlos y recuperarlos para la comunidad”, reclamó.
Fleischer advirtió que “si no lo hacemos, seamos conscientes de que estamos poniendo en peligro la continuidad” judía, de modo que “una vez que tengamos esa conciencia, entonces vamos a tomar esta circunstancia grave con toda la energía que requiere y a adoptar una decisión para resolverla”.
Finalmente, Olender le entregó a David Fleischer la distinción “Javer”, con la cual la Sociedad Hebraica Argentina distingue a quienes han colaborado con su accionar.

