El diario Financial Times informó ayer que el presidente Barak Obama le había advertido al primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan que si su país quería comprar armas de EE.UU., debería cambiar su política exterior en lo que concierne a Israel e Irán.
Un oficial anónimo expresó al periódico: “El presidente le dijo a Erdogan que algunas de las acciones que Turquía tomó, levantaron dudas sobre si se puede confiar en el país como un aliado”.
El funcionario agregó que las dudas sobre la lealtad de Turquía llevarían a que sea menos probable que el Congreso apruebe el pedido de armas.
Sin embargo, Obama “negó enfáticamente” la historia del Financial Times, según un reporte del periodista de
El vocero estadounidense, Bill Burton, le dijo a la prensa: “El presidente Erdogan habló hace diez días, pero sobre Irán y la flotilla y otros temas relacionados. Obviamente tenemos un diálogo con ellos. Pero no hubo nada sobre un ultimátum. No existe”.
Fuentes diplomáticas turcas confirmaron que nunca ha habido dicha amenaza. Además, admitieron, sin embargo, que la posición de Turquía en el Congreso se dañó como resultado de las tensiones con Israel.
El conflicto entre ambos países aumentó cuando, a fines de mayo, miembros del grupo pro palestino turco IHH fueron asesinados en un choque con los soldados de
Turquía espera comprar armas a Estados Unidos, incluyendo un misil Reaper. El armamento será usado para combatir a los separatistas kurdos en el norte del país. Los líderes turcos están preocupados de que la lucha se intensifique con la retirada estadounidense de Irak.

