Un grupo de jóvenes familiares de las víctimas del atentado a la AMIA viajó hoy con destino a Irlanda para participar en un encuentro internacional que reunirá a chicos que perdieron a un ser querido en un acto terrorista.
En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN), Jason Mack, consejero político interino de la Embajada de Estados Unidos en la Argentina, indicó que la iniciativa es parte de un programa impulsado por la fundación Tuesday’s Childrens (Los martes de los niños).
Esta organización, que estuvo representada en el acto realizado por el 16º aniversario del atentado a la AMIA, fue creada después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, en Estados Unidos, para dar cuidado a los chicos de las víctimas de los actos terroristas.
El proyecto Common Bond 2010 se desarrollará en la Universidad de Queen’s en Belfast, Irlanda del Norte del 31 de julio al 8 de agosto, y –según explicó Mack- tiene por objetivo “juntar a esos niños (víctimas del terrorismo) para que puedan compartir sus experiencias”.
“Muchas personas piensan en las víctimas como las personas que desaparecieron o que resultaron heridas físicamente pero se olvidan de las familias y de las víctimas más frágiles que son los niños, chicos que no conocieron a sus padres”, indicó el diplomático estadounidense.
Si bien esta serie de encuentros ya se realizó con anterioridad, esta será la primera vez que participan familiares de las víctimas de la voladura de la AMIA, que viajarán gracias a la mediación de la embajada de Estados Unidos.
“En un evento de la DAIA, el 15 de julio pasado, en Buenos Aires, conocí a la directora ejecutiva de Tuesday’s Childrens (Therry Grace Sears) y me mencionó que el programa tenía representantes de todas partes del mundo donde hubo casos de terrorismo, pero faltaban participantes de la Argentina, que sufrió uno de los atentados más conocidos del mundo y donde se produjeron los primeros actos de terrorismo de América”, comentó Mack.
El diplomático explicó así cómo surgió la de idea de incluir a niños de las víctimas del ataque a la mutual judía de la Argentina, hecho ocurrido el 18 de julio de 1994 con un total de 85 muertos.
Los chicos tienen entre 15 y 20 años y participarán de un encuentro al que asisten 78 chicos de distintas partes del mundo donde se produjeron atentados.
“Al principio están viajando a Londres y después llegarán a Irlanda del Norte, que será la sede del encuentro y donde la forma de terrorismo no es la misma que acá”, explicó Mack.
El diplomático precisó que la función de la embajada fue contactar a las autoridades de la fundación con los representantes de la AMIA y la DAIA.
“Espero que sea muy fructífero para los chicos porque creo que escuchar y compartir con otras personas que pasaron por la misma situación será una experiencia valiosa de lo que sucedió en la Argentina y cómo están respondiendo a los atentados después de 18 y 16 años de los actos terroristas contra la Embajada de Israel y la sede de la AMIA”, expresó Mack.
El funcionario comentó que espera que cuando regresen, “los chicos puedan compartir con los otros chicos, hijos de las víctimas, porque solo puede ir una porción de todos, toda la experiencia vivida”.
“Espero que sea un principio y un lanzamiento y puedan participar más chicos la próxima vez, pero deseo también que no siga creciendo la cantidad de hijos de victimas y paren con todos los actos terroristas”, resaltó el diplomático.
El proyecto Common Bond 2010 incluye una semana de discusión y diálogo, para avanzar en programas de liderazgo, proyectos de colaboración, y actividades deportivas y culturales en equipo.
Por la Argentina viajó Giselle Degtiar, quien en diálogo con AJN, expresó que esta reunión lleva “las 85 voces que no están” y que murieron en el atentado a la AMIA.
“Cuando me entere que iba a viajar, al principio, me agarro felicidad de poder ser yo quien puede participar en este encuentro, pero por otro lado tuve un sentimiento muy fuerte de poder llevar y transmitir la experiencia de 85 familias que quedaron destruidas”, agregó.
Giselle, de 21 años, estaba punto de cumplir 6 años cuando su tío, Cristian Degtiar, falleció en el ataque a la mutual judía.
“Me acuerdo que estaba por cumplir 6 años y por cuestiones familiares estaba viviendo con mis abuelos, por lo que mi tío era como mi hermano mayor. Lo llamaba hermanito y, justamente, el falleció a los 21 años, la misma edad que hoy tengo yo”, comentó la joven.
Antes de embarcarse a Londres, Gillese contó que había tenido la posibilidad de encontrarse con personas que vivieron una situación similar a la que pasaron los familiares de las víctimas del atentado a la AMIA.
“Uno puede perder a un familiar en un accidente y es un hecho terrible, pero un atentado tiene una carga más terrible y esta posibilidad participar con gente de diferentes partes del mundo nos va a permitir conectar un mismo dolor, va a ser un experiencia muy enriquecedora”, aseguró.
Consultada sobre que le puede decir a un joven que perdió a sus padres en un atentado, Giselle apuntó que “hasta que uno no vive algo similar mucho consuelo no puede dar, simplemente escuchar y apoyar”.
“Si bien en mi historia personal yo perdí a mi tío que era como mi hermano, que le puedo decir… no sé, sólo apoyarlos y acompañarlos en un dolor que es muy similar”, agregó.
Por último, Giselle aclaró que la muerte de un familiar en un atentado es “una herida que no se cura que a lo sumo se puede transformar en una cicatriz”.
DB

