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El jeque Abdul Hadi Palazzi, de 49 años, asegura que el Corán le otorga toda la Tierra de Israel a los judíos y, por lo tanto, cualquier oposición al Estado judío es una ofensa contra Alá, según una nota especial de la edición cristiana del diario israelí The Jerusalem Post que cuenta su particular historia.
Palazzi habla con funcionarios de Fatah (el partido de Arafat y Abu Mazen) y diserta ante académicos del mundo musulmán moderado. Les transmite su convicción: mientras los musulmanes no acepten a Israel, el islam se tornará cada vez más fundamentalista, y sólo una correcta interpretación del Corán garantizará la paz para Israel y salvará al islam.
El padre de Massimo Palazzi era un italiano cristiano convertido al islam, que vivió su fe de un modo liberal, y su madre, una siria musulmana. El futuro jeque estudió Filosofía en la Universidad La Sapienza, de Roma, hasta que se preguntó por la relación entre su religión y la ética política. Entonces viajó a El Cairo y se convirtió en discípulo del entonces Mufti de Egipto, Muhammad al-Mutawali as-Sharawi, quien le aconsejó al presidente de ese país Anwar al-Sadat iniciar negociaciones de paz con Israel.
Fue por esos años que cambió su nombre y se enamoró de los derechos democráticos y las bendiciones pacífica del Corán.
Según Palazzi, el islam fue cooptado por el wahabismo, una hermandad musulmana fundamentalista apoyada por los príncipes sauditas con millones de dólares.
Según Palazzi, el islam fue cooptado por el wahabismo, una hermandad musulmana fundamentalista apoyada por los príncipes sauditas con millones de dólares.
“La influencia del wahabismo en el mundo árabe contemporáneo es tal que muchos musulmanes están erróneamente convencidos de que para ser un buen musulmán se debe odiar a Israel", resumió Palazzi.
Pero esto es un fenómeno nuevo: "Cuando Israel estaba en formación, ese proceso no era considerado contrario al islam”, sino que “existía una oposición laica”.
La disputa “se convirtió en un conflicto religioso porque quienes se oponen al Estado de Israel descubrieron que su posición era más fuerte cuando se la enriquecía con la religión", prosiguió.
Así llegó a la conclusión que para promover el verdadero islam debía defender a Israel y se convirtió en un “sionista musulmán" porque ello implica propender a "cualquier contribución en apoyo al Estado de Israel", cuya soberanía también debe alcanzar la Margen Occidental, tal como indica la sura 5:21: Moisés, que es también un profeta musulmán, invita a los Hijos de Israel a "entrar a la Tierra Santa que Alá os ha ordenado”.
Según este jeque, en la sura 2, Alá afirma el derecho de los judíos a gobernar el lugar e incluso les otorga el derecho a luchar por su Estado, incluso contra musulmanes porque "al oponerse a la voluntad de Dios y hacer la guerra a Israel, los árabes están -en efecto- combatiendo al mismo Alá".

