Según informaron fuentes palestinas, citadas por el diario israelí ‘Haaretz’, aunque la mayor parte de las informaciones publicadas hasta ahora centran la rivalidad entre PUBLICIDAD
ambos dirigentes en el nombramiento de Mohamed Dahlan para el Ministerio de Interior, la disputa en realidad tiene un motivo más complejo.
El problema es que Abbas tiene la intención de establecer una nueva política de seguridad, y no cree tener que consultar nada con el presidente ya que el Consejo Legislativo le otorgó estas competencias cuando fue designado el pasado marzo. En concreto, según estas fuentes, Abbas exige plena autoridad en el desarme de las milicias, lo que incluye a las Brigadas de Al Fatá, el partido del presidente. Arafat cree que el desmantelamiento de este grupo, y en general la lucha frontal contra los grupos terroristas, podría provocar una guerra civil en los territorios palestinos.
Mazen tiene de plazo hasta esta noche para presentar su gobierno al Consejo Legislativo, que, si bien le dio su apoyo el mes pasado, ahora ha cerrado filas en torno al presidente. Según la ley, la votación debe celebrarse mañana como muy tarde.
Fte E.Press

