Tzvi Neumann – Jerusalén.-
Las centrales de las emergencias médicas de Maguen David Adom, están abarrotadas de llamadas de gente afectadas por la fuerte contaminación del aire. Las emisoras radiales emiten exhortaciones del ministerio para el medio ambiente, que recomiendan que personas con afecciones respiratorias o cardiacas, como así también ancianos, mujeres embarazadas y bebes, que entornen las ventanas y procuren permanecer dentro de sus viviendas o espacios cerrados hasta tanto en las horas del atardecer y la noche comiencen las lluvias que diluirán en polvo en suspensión y "lavaran" el polvo y arenilla acumuladas sobre los vehículos y superficies expuestas a la intemperie.
En Beer Sheva, se midió una concentración de polvo promedio de 1,428 Microgramos por m³ -aproximadamente 17 veces más del polvo en suspensión en el aire normalmente- y en el centro de Tel Aviv la bruma alcanza lo s 1,050 Microgramos por m³. El Prof. Asher Tal, director de pediatría en el Hospital Soroka de Beer Sheva, aclara que no hay mucho lo que hacer más que permanecer en casa y de ser necesario proteger con mascarillas la boca y la nariz.
El meteorólogo Dr. Baruj Ziv sostiene: "la cantidad de polvo en suspensión sobre la mayor parte del territorio israelí es de una densidad sorprendente, pero augura la proximidad de un período de intensas lluvias provenientes del norte de Israel, que diluirá esta inusual polvareda y cortará la cuasi-sequía que nos esta afectando"

