Benedicto recordó que este año es el aniversario número 40 de la declaración Nostra Aetate del Concilio Vaticano Segundo que moldea la enseñanza cristiana, instruyendo y a la vez lamentando «cualquier manifestación de odio, persecución y antisemitismo».
El Papa también aclaró que es importante que ambos partes no olviden el pasado, haciendo hincapié en la necesidad de «continuar reflexionando sobre las preguntas históricas profundas, morales y teológicas» provocadas por el Holocausto.
Edgard Bronfman, presidente del Congreso Judío Mundial, dijo en una declaración que estaba muy confiado que bajo el liderazgo de Benedicto XVI la Iglesia católica continuará mejorando sus relaciones con la comunidad judía.
Rabbi David Rosen, el director internacional de asuntos interreligiosos para el Comité Judío Americano, dio el visto bueno a la reunión, calificándola de muy significativa.
Fuente: Jerusalem Post
Traducción: Leila Mesyngier
277

