El presidente estadounidense, George W. Bush, recibe hoy por primera vez en la Casa Blanca a Mahmud Abbas desde que éste fue elegido presidente de la Autoridad Palestina en las elecciones del pasado 9 de enero. Bush quiere respaldar a Abbas en su política pero también presionarle para que prosiga con la complicada labor de desmantelar a los grupos radicales palestinos.
Antes del encuentro, un responsable de la Administración Bush indicó ayer que la
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Autoridad Palestina podría recibir más ayuda directa por parte de Estados Unidos. Según esta feunte, Bush se dispone a anunciar decenas de millones de dólares de ayuda para los palestinos, un gesto que seguramente provocará críticas entre algunos congresistas, que todavía mantiene su preocupación por la corrupción en las filas palestinas.
Abbas es considerado por la Casa Blanca como un dirigente palestino con el que se puede trabajar, contrariamente al difunto Yasir Arafat, con el que Bush se negó a reunirse, pero Abbas llega a Washington con la necesidad de ayuda, mientras su partido Al Fatá se enfrenta a la amenaza de una posible victoria del grupo radical Hamás en las elecciones parlamentarias.
Por su parte, Abbas desea que Bush reafirme su compromiso con la ‘Hoja de ruta’, el plan de paz elaborado por el Cuarteto para Oriente Próximo, que prevé la creación de un Estado palestino. Además, el presidente palestino está preocupado por que el plan de retirada israelí de la franja de Gaza, que Washington apoya, ha desviado la atención de la ‘Hoja de ruta’.
«Estamos comprometidos con la democracia. Creemos que las negociaciones son el camino hacia la paz. Estamos comprometidos con la visión de dos estados: un Estado palestino y un Estado israelí», declaró anoche Abbas tras entrevistarse con la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice.
Fte EP.-

