Inicio MEDIO ORIENTE Venezolanos en Israel: «Aqui fue la mejor opción para miles de familias que llegamos escapando del régimen Chavista»

Venezolanos en Israel: «Aqui fue la mejor opción para miles de familias que llegamos escapando del régimen Chavista»

Por Gustavo Beron
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Itongadol/Agencia AJN.- La noticia de la incursión estadounidense en Caracas sacudió a millones de venezolanos dentro y fuera del país. En Israel, donde reside una comunidad venezolana formada en gran parte por olim (inmigrantes) que escaparon de la crisis política, económica y humanitaria, el impacto fue inmediato.

Debbie Azulay, directora del Departamento de Desarrollo de Recursos y Asuntos Externos para América Latina de la Universidad de Ariel, conoce de primera mano esa realidad. Venezolana y radicada en Israel desde hace años, estuvo al frente de iniciativas comunitarias para acompañar a los inmigrantes que llegaron durante el pico de aliá (inmigración) venezolana a partir de 2010. En diálogo con este medio, reconstruye cómo se vivieron las primeras horas tras los acontecimientos en Caracas, explica por qué Israel fue una opción clave para miles de familias, reflexiona sobre el deterioro de la vida judía en Venezuela y plantea los interrogantes abiertos sobre una posible transición política.

A continuación, la entrevista completa:

-¿A qué hora se enteran en Israel de la incursión americana en Caracas?

-Yo me enteré literalmente inmediatamente. Me llegaron mensajes a las 7 de la mañana del sábado. Me levanto leo a toda mi gente que todavía tengo en Venezuela: «Maduro se está yendo, mira lo que está pasando». Ahí me levanté, prendí la tele y empezamos a ver lo que pasó.

-¿Cuántos venezolanos hay en Israel? ¿Hay una comunidad venezolana?

-Hay una comunidad venezolana. En su momento yo manejaba Beit Venezuela acá en Israel. Que fue una institución que creó el Keren Hayesod de Venezuela en el 2010. Porque ese fue el año donde más hubo aliá de venezolanos en Israel. Y estuvimos operando en Israel 5 años, donde nos preocupábamos por todos los venezolanos que llegaban a Israel. Incluyendo eventos comunitarios una vez al año. Con grandes artistas venezolanos.

-¿Hubo muchos venezolanos que viajaron a Israel?

-En el 2010 llegaron 150 venezolanos a Israel. Fue una de las aliot más grandes que hubo de Venezuela en su momento. Yo pienso que la ecuación matemática que ellos hicieron fue que irse a Miami o a Panamá o cualquier otro país del mundo, no tienen el seguro cubierto. Y un seguro privado por persona, el presupuesto mínimo son 1.500 dólares por persona. Llegar a Israel, tener educación gratuita judía, porque también pagar afuera un colegio que no es judío es sumamente caro, que lamentablemente hoy no todas las familias venezolanas lo pueden hacer. La clase media allá en Venezuela no puede realizar esos pagos. Y la mejor ecuación fue Israel. Seguro social, seguro médico, educación gratuita. Esa es mi conclusión.

-¿Israel trabajó la aliá y estuvo preparada para ir recibiendo a esos Olim, a los inmigrantes venezolanos? ¿Recordas algo de eso?

-Sí, el Ministerio de Absorción de aliá y Klitá en su momento sacó programas especiales para la ALIA de los venezolanos, que pagaban extra a lo que ya recibían todos los Olim normales por parte del gobierno. Si era más ayuda en alquiler, si era una ayuda de una sola vez humanitaria, incluso ciudades específicas, y una de ellas fue Kfar Saba, tenían un proyecto de Aliá programado para Latinoamérica, especialmente para Venezuela.

-Supongo que la Aliá no se interrumpió. Creo que durante todos los años habrán tenido gente que salía de Venezuela.

-Todos los años había gente, sí. Pero lamentablemente, con el tiempo, la Aliá disminuyó. Los jóvenes se fueron, las familias se fueron, y la gente mayor es difícil sacarla de su zona de confort.

-¿Qué significa para vos, como venezolana, haberte enterado de esto, y si pudiste compartirlo, como algo me adelantaste, con tu gente? ¿Qué se está viviendo desde que ocurrió, que fue hace pocos días, a la fecha este fenómeno?

-Yo de verdad lo primero que hice, dije «gloria al bravo pueblo». Me salió el himno nacional, pero del corazón. Y te puedo decir que la gente en Venezuela, según mis amigos, o la gente que yo tengo allá, están en sus casas resguardados. Muchos no tienen agua, muchos no tienen luz. Y están esperando qué va a pasar ahora en Venezuela. ¿Cómo va a ser la transición venezolana ahora que Maduro no está? Quedó gente qué es de ellos, Diosdado Cabello, Padrino López, la familia Rodríguez, son nombres conocidos. Ellos gobiernan el ejército, tienen control sobre Venezuela. Si el venezolano sale a la calle, el ejército sale a matarlos, como pasó en el año 2015. La gente está esperando a ver qué va a pasar y cómo va a actuar Estados Unidos y qué va a pasar con el gobierno de transición. Hay muchas colas para comprar comida en Venezuela.

-Si imaginamos a futuro, y esto se resuelve de la manera que el mundo quiere que se resuelva, habría regresos de gente, familias a Venezuela, se reconstruiría la vida con aquellos que se fueron. ¿Cómo se vive ser judío, o se vivió en los últimos años ser judío en Venezuela?

-Al judío venezolano o al venezolano en general, que no logró ubicarse en el exterior, regresaría. El que logró ubicarse e invirtió dinero en negocios y dentro de todo le va bien, no sé si se regresaría de forma fija, iría y vendría. Yo como venezolana hoy en día, no me voy de Israel. Tengo mis dos hijos acá, Venezuela queda en el otro lado del mundo. Yo ya tengo una vida acá. Y eso pasa con muchos venezolanos judíos y no judíos afuera.

-¿Qué mirada tenés respecto a la decisión de haber cerrado y haber echado a los diplomáticos israelíes y haber cerrado la embajada de Israel en Caracas en aquel momento? ¿Cómo creés que se va a vivir esto ahora?

-Ya salió la declaración de Gideon Saar de que Israel está dispuesto a renovar los lazos con Venezuela. No creo que ocurra mientras algún tipo de madurismo o gobierno madurista quede en Venezuela. Bolivia es un gran ejemplo, cayó el presidente, enseguida se renovaron las relaciones. Para nosotros los judíos venezolanos sería una puerta donde podemos ir a visitar a nuestras familias. Mucha gente tiene pasaportes vencidos. Yo me iba a Jordania a renovar pasaportes. Las puertas se nos cerraron como judíos venezolanos. Nos da miedo entrar con un pasaporte vencido y no poder salir de Venezuela. Esto abriría una puerta de nuevo para cooperación Venezuela-Israel. En Venezuela éramos 25.000 judíos y ahora somos aproximadamente 4.000. Y éramos una comunidad fuerte, muy pro-Israel, muy en cooperación. Los venezolanos siempre donaron al Estado de Israel. El judío venezolano siempre donó, siempre estuvo. Y eso se va a armar. Yo creo que si Dios quiere y con favor de Dios, cuando termine de salir todo el madurismo o el chavismo que quedó en Venezuela, se restablecerán relaciones y poco a poco se armará el puente de nuevo y poco a poco se abrirán las oportunidades que antes el venezolano en Israel tenía en Venezuela. Si era de visitar, para viajar, si son para los mochileros, que siempre fue un lugar atractivo para el israelí mochilero.

-¿Cómo era la otra Venezuela, brevemente, la que tenía ese gran brillo y ese enorme crecimiento y que no todos pudieron vivirla y supongo que vos sí.

-Yo la viví y, entre comillas, estoy muy agradecida por la Venezuela que yo viví. Éramos felices y no lo sabíamos, no lo apreciamos. No apreciamos el país. Porque nosotros, en vez de viajar a Médanos del Coro, a Morrocoy, a los Llanos, a las Amazonas, nos íbamos a Miami. Y ahora añoramos volver a Venezuela para viajar por Venezuela. Era un país próspero. Era un país próspero, Venezuela le abrió la puerta a todo el mundo. Cuando en el momento del exilio venezolano, a nosotros nos cerraron las puertas en todas partes del mundo. Eso no hay que olvidarlo.

-Voy a terminar con una anécdota personal. Una joven judía venezolana me dijo: “Soñé toda mi vida casarme en la sinagoga de la kehilá de Caracas y no lo voy a poder hacer”. ¿Qué pensás de eso?

-Lamentablemente Venezuela, el gobierno de Chávez y Maduro, a todos nos rompió los sueños. Nos rompieron muchos sueños, muchos valores. Y mucha gente no se quería ir de Venezuela, pero se vieron obligados. Y a raíz de esas circunstancias tuvieron que resignarse. A lo que les tocó vivir y dejar de cumplir sueños como casarse en una sinagoga en Caracas. Que la chica quería casarse en Venezuela. Que me imagino que es la Unión Israelita de Caracas. Era fuerte la comunidad ahí. Y lo que era bonito de ahí, es que no existía Ashkenazi Sephardi. Éramos una comunidad.

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