Itongadol/Agencia AJN.- El gabinete de seguridad de Israel aprobó este domingo las medidas legales necesarias para permitir el eventual ingreso de la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF, por sus siglas en inglés) a la Franja de Gaza, en el marco del plan de paz de 20 puntos impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump.
Según un alto funcionario israelí, el gabinete otorgó a la ISF inmunidad bajo la Ley de Inmunidades de Organizaciones Internacionales de Israel. La fuerza operará en ‘‘plena coordinación con las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)’’ en zonas fuera del control directo del Ejército israelí.
No obstante, el ingreso de cualquier integrante de la ISF seguirá requiriendo la aprobación específica del primer ministro Benjamín Netanyahu, del ministro de Defensa Israel Katz y del ministro de Relaciones Exteriores Gideon Sa’ar, por lo que la decisión no implica un despliegue inmediato.
El funcionario remarcó que las FDI continuarán controlando la denominada Línea Amarilla, a la que se replegaron el año pasado, y que ‘‘no habrá ninguna retirada adicional hasta que Hamás haya sido completamente desarmado y la Franja de Gaza haya sido totalmente desmilitarizada’’.
Asimismo, el gabinete resolvió que Israel decidirá qué países podrán aportar efectivos a la ISF. Solo serán elegibles aquellos Estados que mantengan un acuerdo de paz con Israel y que no actúen contra el Estado israelí ni contra sus funcionarios en foros internacionales.
Esta condición dejaría fuera a Indonesia, que inicialmente había manifestado su intención de aportar unos 8.000 soldados, pero que en los últimos meses se distanció del proyecto debido a la oposición interna y a las dudas sobre el avance del plan para el enclave costero palestino.
‘‘En esta etapa, se espera que la fuerza esté integrada por aproximadamente 200 efectivos de países amigos, como Uganda y Marruecos’’, indicó el funcionario, que permaneció anónimo.
Previamente, múltiples fuentes habían señalado que el gabinete también analizaba medidas para impulsar una zona humanitaria piloto en el área de Rafah, al sur de Gaza, donde la ISF se desplegaría inicialmente para proteger los límites del área.
Según el plan respaldado por Consejo de Paz, los gazatíes que superen un proceso de verificación podrán trasladarse desde territorios controlados por Hamás hacia esa zona. Sin embargo, la iniciativa sufrió retrasos debido a la negativa de Hamás a desarmarse y a que Israel aún no aprobó varios de sus componentes fundamentales.

