Itongadol.- Autoridades israelíes expresaron preocupación por la posibilidad de que Hamás retrase la devolución de los cuerpos de los once rehenes que permanecen en su poder. El temor surgió tras la entrega de dos cuerpos la semana pasada, lo que, según funcionarios, podría indicar que la organización busca ganar tiempo.
“Hay poca presión por parte de los mediadores para que se entreguen más cuerpos, y algunos se encuentran en lugares que dificultan una devolución rápida”, dijo un funcionario israelí citado por The Jerusalem Post. Otro agregó que “aún tenemos margen para aplicar presión, y creemos que hay al menos dos cuerpos que podrían ser devueltos de inmediato, pero tememos que pasen varios días sin avances”.
En paralelo, continúan las conversaciones sobre la implementación del plan de Donald Trump para la posguerra en Gaza. El ministro de Asuntos Estratégicos, Ron Dermer, se encuentra en Estados Unidos para reunirse con altos funcionarios, mientras que el jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Dan Caine, visitará Israel y el Centro de Coordinación para Gaza (CMCC) en Kiryat Gat en los próximos días.

El gobierno estadounidense planea presentar en las próximas semanas la Fuerza Internacional de Seguridad (ISF), integrada por soldados de Azerbaiyán, Pakistán, Indonesia y Egipto. Israel se opone a incluir representantes oficiales de la Autoridad Palestina, aunque podría aceptar la participación de palestinos sin afiliación directa, en línea con las exigencias de algunos países árabes. El Comando Central de Estados Unidos evaluará entrenar a los efectivos palestinos junto a otras naciones.
Un funcionario estadounidense aseguró al Post que “las deliberaciones sobre la ISF siguen en curso”. Washington también intenta mantener la posibilidad de incluir a Turquía en la fuerza multinacional, pese al veto israelí. El vicepresidente JD Vance declaró que “el veto de Israel sobre quién puede integrar la fuerza será respetado”, aunque funcionarios estadounidenses siguen insistiendo en que Ankara podría desempeñar un papel útil.
“Los turcos pueden influir en Hamás. Son como un martillo, por eso es importante que estén en Gaza”, dijo una fuente de la administración estadounidense, subrayando la tensión diplomática que aún rodea la conformación de la futura fuerza internacional.

