Itongadol.- El grupo terrorista Hamas negó este martes su participación en el ataque contra soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en la zona de Rafah, al sur de la Franja de Gaza, y aseguró que “no tiene ninguna conexión con el incidente armado” ocurrido más temprano. En un comunicado, la organización insistió en que “mantiene su compromiso con el acuerdo de alto el fuego” vigente.
Según las FDI, militantes abrieron fuego contra tropas israelíes que operaban en Rafah, lo que desencadenó un intercambio de disparos y llevó a las fuerzas israelíes a responder con artillería. Además, aeronaves de la Fuerza Aérea sobrevolaron la zona en medio de lo que Israel calificó como una nueva violación del cese de hostilidades por parte de Hamas.

Durante una reunión de seguridad encabezada por el primer ministro Benjamin Netanyahu, altos funcionarios discutieron una serie de posibles respuestas a la infracción del acuerdo, incluyendo bombardeos selectivos en la Franja de Gaza. Tras la consulta, Netanyahu ordenó al ejército ejecutar “ataques contundentes de inmediato” contra objetivos de Hamas.
Horas después del incidente, Hamas se negó a entregar el cuerpo de un rehén israelí asesinado, en represalia por lo que calificó como “violaciones” israelíes del alto el fuego.
La tensión se incrementó cuando se descubrió que, en lugar de devolver el cuerpo de uno de los 13 rehenes cuyos restos aún permanecen en Gaza —como se había comprometido—, Hamas entregó fragmentos pertenecientes a Ofir Tzarfati, un rehén asesinado cuyo cuerpo fue recuperado casi por completo durante una operación israelí hace dos años.
El ejército difundió imágenes en las que se observa a operativos de Hamas enterrando partes del cuerpo de Tzarfati y luego escenificando su “descubrimiento” antes de transferirlas al Comité Internacional de la Cruz Roja.
De acuerdo con los términos del acuerdo de cese al fuego, Hamas debía devolver a todos los rehenes —vivos y fallecidos— en un plazo de 72 horas. Hasta ahora, la organización entregó a los 20 rehenes con vida que aún retenía y los cuerpos de 15 de los 28 cautivos asesinados antes del pacto, pero mantiene en su poder los restos de otros 13 israelíes.

