Itongadol.- Las facciones palestinas comenzaron a entregar armamento en el campamento de refugiados de Ain al-Hilweh, el más grande del Líbano, en el marco de un proceso impulsado por el gobierno libanés para desarmar a los grupos no estatales.
Abdel Hadi al-Asadi, representante de la Organización para la Liberación Palestina (OLP), confirmó que “se realizó la operación de entrega de nuevos lotes de armas”. Según precisó, fueron entregados cinco camiones cargados de armamento en Ain al-Hilweh, ubicado en el sur del país, y otros tres procedentes del campo de Beddawi, en el norte.
Un periodista de AFP reportó que vehículos del ejército libanés fueron desplegados alrededor del campamento para garantizar la seguridad y evitar la aproximación de personas durante la operación.

El campamento de Beddawi, cercano a la ciudad de Trípoli, fue escenario de un ataque israelí el año pasado que acabó con la vida de un comandante de Hamas, su esposa y dos de sus hijas, según informó en ese momento la organización palestina.
Aunque la OLP encabeza el proceso de entrega, Hamas y la Yihad Islámica —dos facciones que no forman parte de la organización— no han anunciado planes de desarme en territorio libanés.
El Líbano alberga a unos 222.000 refugiados palestinos, de acuerdo con datos de la agencia de Naciones Unidas UNRWA. Muchos de ellos residen en campamentos superpoblados que históricamente han permanecido fuera del control directo del Estado.
Durante una visita a Beirut en mayo, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, y su homólogo libanés, Joseph Aoun, acordaron que las armas en los campamentos palestinos del Líbano serían entregadas a las autoridades libanesas. El proceso se puso en marcha el mes pasado, con las primeras entregas en campos ubicados en torno a Beirut y en el sur del país.
Analistas advierten que el desarme total de los campamentos sigue siendo un desafío, no solo por la resistencia de facciones como Hamas y la Yihad Islámica, sino también por el arraigo histórico de estos grupos en las comunidades de refugiados. El gobierno libanés, no obstante, busca consolidar su autoridad y reducir el riesgo de que los campamentos se conviertan en focos de inestabilidad en medio de la crisis regional.

