Itongadol.- Un alto dirigente de Hamás, Ghazi Hamad, defendió en una entrevista televisiva el ataque del 7 de octubre de 2023 contra Israel, al que calificó como un “beneficio” para la causa palestina, pese a que la ofensiva desató una guerra que sigue azotando a la Franja de Gaza dos años después.
En declaraciones a CNN, Hamad insistió en que el asalto transfronterizo, en el que fueron asesinadas unas 1.200 personas en el sur de Israel y otras 251 resultaron secuestradas, marcó un “momento dorado” al visibilizar, según él, la “brutalidad” israelí. “El 7 de octubre nos dio un beneficio ahora. Si uno observa la Asamblea General de la ONU, donde cerca de 194 países abrieron los ojos y vieron la atrocidad, la brutalidad de Israel, y todos condenaron a Israel”, afirmó. “Esperamos este momento durante 77 años. Creo que es un momento dorado para que el mundo cambie la historia”, agregó.

El líder islamista vinculó la ofensiva con un cambio en la percepción internacional sobre el conflicto palestino-israelí y sostuvo que el costo humano no puede interpretarse como responsabilidad de Hamás. Según cifras difundidas por la propia organización —imposibles de verificar de forma independiente—, más de 65.000 palestinos han muerto en Gaza desde el inicio de la guerra. Ante la pregunta de si su grupo es responsable de esa devastación, Hamad lo negó rotundamente y defendió que no había otra vía para avanzar hacia sus objetivos. “Sé que el precio es muy alto, pero pregunto otra vez: ¿cuál es la opción?”, replicó.
Hamad también rechazó los planteos de países occidentales que exigen que Hamás quede fuera de un eventual Estado palestino independiente. “El mundo no puede excluir a Hamás, porque está jugando un papel positivo en la causa palestina”, afirmó, subrayando que la organización —considerada terrorista por Estados Unidos, la Unión Europea e Israel— debería ser reconocida como un actor político legítimo.
Las declaraciones de Hamad reflejan la estrategia comunicacional de Hamás de presentar el ataque del 7 de octubre como un punto de inflexión, pese a la condena internacional que generó la masacre y el secuestro de civiles. La postura también contrasta con el creciente aislamiento diplomático del grupo, que enfrenta presiones para liberar a los rehenes aún retenidos en Gaza y críticas generalizadas por utilizar la población civil como escudo en medio de los combates.
Con este discurso, Hamad busca reforzar el relato de que la ofensiva abrió una nueva etapa en el escenario global, aunque el costo humanitario sigue siendo devastador y la guerra en Gaza no muestra señales de un desenlace cercano.

