Itongadol/Agencia AJN.- Autoridades médicas vinculadas a Hamás informaron que cuatro palestinos murieron este viernes por fuego israelí, luego de que expirara el plazo establecido por Israel para que milicianos de Hamás abandonaran el área bajo control de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) al este de la llamada “Línea Amarilla”, que divide el territorio según el acuerdo de alto el fuego vigente en Gaza.
Según la agencia Safa, afiliada a Hamás, un hombre murió en un ataque israelí contra el campo de refugiados de Jabalia, en el norte de Gaza. Otros dos fallecieron por disparos de las FDI en la calle Jala’ de Ciudad de Gaza y en el barrio oriental de Shejaiya, mientras que un cuarto murió en un ataque aéreo en Abasan al-Kabira, al este de Khan Younis, en el sur de la Franja. Otro hombre falleció a causa de heridas sufridas en un ataque anterior. Exceptuando la calle Jala’, todas las zonas se encuentran al este de la Línea Amarilla, dentro del 53% del territorio actualmente bajo control israelí.
En Jabalia, el ejército israelí señaló que sus tropas intentaron “alejar” a un sospechoso que se aproximaba, pero abrieron fuego tras considerar que representaba una amenaza inmediata. No hubo comentarios de las FDI sobre los otros incidentes. El ejército afirmó que sus fuerzas continúan desplegadas en Gaza “de acuerdo con el acuerdo de alto el fuego” y que seguirán actuando “para eliminar cualquier amenaza inmediata”.

De acuerdo con fuentes citadas por The Times of Israel, mediadores de Egipto y Catar habían informado a Hamás el miércoles que disponía de 24 horas para retirar a sus combatientes de la zona oriental controlada por Israel, antes de exponerse a ataques. El plazo venció a las 20:00 del jueves, momento en que Israel habría recibido autorización de Estados Unidos, Egipto y Catar para abrir fuego contra objetivos de Hamás que permanecieran en el lado israelí de la Línea Amarilla.
Sin embargo, una fuente familiarizada con el asunto señaló que la demarcación de esa línea aún no ha sido aplicada de manera uniforme y que algunos sectores del terreno presentan dificultades para definir con precisión los límites. Israel había advertido previamente a los combatientes de Hamás que permanecían en túneles dentro de su zona de control que debían retirarse, dado que su presencia violaba los términos del alto el fuego.
Durante la tregua, se produjeron dos ataques mortales contra tropas israelíes en Rafah, atribuidos a milicianos que actuaban desde áreas bajo control de las FDI. Hamás negó responsabilidad, alegando que había perdido comunicación con sus combatientes en esas zonas. Israel, sin embargo, acusó al grupo de romper el acuerdo de cese del fuego.
Tras el último ataque, ocurrido el martes, las FDI llevaron a cabo una serie de bombardeos que, según Hamás, causaron más de un centenar de muertos, antes de anunciar el miércoles la reanudación del alto el fuego.
Medios israelíes informaron además que Hamás reanudó la búsqueda de cuerpos de rehenes fallecidos en áreas bajo control israelí, operación que había sido suspendida tras los ataques en Rafah. De acuerdo con el canal Kan, esos equipos son acompañados por personal del Comité Internacional de la Cruz Roja y trabajan principalmente en la zona de Khan Younis. El Ministerio de Salud de Gaza informó que la Cruz Roja entregó 30 cuerpos de palestinos muertos durante la guerra, un día después de que Hamás devolviera los restos de dos rehenes.
El acuerdo de alto el fuego establece que Hamás debía liberar a todos los rehenes vivos retenidos en Gaza a cambio de la excarcelación de cerca de 2.000 prisioneros palestinos, junto con el compromiso de Israel de suspender sus operaciones ofensivas y permitir un mayor ingreso de ayuda humanitaria al enclave.
Fuente: Times of Israel.

