Inicio MEDIO ORIENTE Análisis: No sólo hace calor, los ánimos se caldean en las fronteras de Israel

Análisis: No sólo hace calor, los ánimos se caldean en las fronteras de Israel

Por M S
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Itongadol.- Por tercer día consecutivo, los residentes del sur de Israel son tomados como »rehenes» por un grupo terrorista que amenaza con tomar represalias por la detención de uno de sus operativos por parte de Israel en Cisjordania. El verano empieza a ser caluroso, y no sólo por la intensa ola de calor que se cierne sobre casi todo el planeta.

La Yihad Islámica Palestina, cuyo líder en Cisjordania, Bassem Saadi, fue detenido por las fuerzas de seguridad por octava vez el lunes, cortó con la disuasión que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aseguraban haber ganado tras la operación «Guardián de los Muros» del año pasado.

Sin siquiera disparar un tiro, el grupo terrorista fue capaz de frenar las vacaciones de verano de miles de israelíes que ya sufrían años de violencia casi ininterrumpida y múltiples rondas de atentados.

El cierre de rutas y el aumento de la alerta no son en vano.

El ejército se prepara para recibir misiles antitanque, francotiradores y fuego de mortero. La Yihad Islámica Palestina (PIJ) atacó en el pasado a vehículos de civiles y militares que circulaban cerca de la Franja. Para ellos, no importa si un colectivo lleno de niños entra en su punto de mira o un jeep militar. Si pueden atacarlo y matar israelíes, lo harán.

A diferencia del PIJ, Hamás es responsable de los millones de gazatíes. En el último año, 14.000 trabajadores y empresarios recibieron permisos para trabajar en Israel debido a la relativa tranquilidad y estabilidad. Pero a causa de la PIJ, esos trabajadores que aportan millones de shekels a la Franja, como los israelíes del sur, están atrapados en casa sin poder salir a trabajar.

Con los intensos esfuerzos de mediación de Egipto y Qatar y la presión de Hamás sobre el grupo rebelde, Israel espera que la PIJ pueda bajar de su árbol de amenazas sin que haya víctimas mortales. Tal vez su respuesta sea simbólica, el lanzamiento de un cohete hacia el centro de Israel pero dirigido a caer en el mar, o un mortero lanzado hacia campos abiertos en el sur.

A medida que pasan los días, hay un cauto optimismo de que la diplomacia esté funcionando. Israel dejó claro que no quiere otro conflicto con el devastado enclave, y tampoco Hamás, que intenta reconstruir la Franja y aumentar su legitimidad ante los residentes.

¿Es posible que se calmen los ánimos, se abran de nuevo las rutas y los residentes del sur de Israel puedan salir de sus casas?

Al mismo tiempo, otro grupo terrorista de la frontera norte de Israel amenaza con la guerra por el gas en el Mediterráneo, se trata de Hezbollah, que lanzó amenazas contra Israel por la plataforma de gas de Karish.

El secretario general de Hezbollah, Hassan Nasrallah, se volvió cada vez más agresivo en las últimas semanas, amenazando con que el ejército terrorista está listo y dispuesto a ir a la guerra por los campos de petróleo y gas del Líbano.

Dos años después de la explosión en el puerto de Beirut, Líbano sigue sumiéndose en un agujero negro económico. El verano pasado, el sistema eléctrico del país se colapsó y todo el país quedó sumido en la oscuridad. Al igual que Gaza, Líbano recibe menos de 12 horas de electricidad al día. En algunas zonas de Líbano, los cortes de electricidad pueden llegar a durar hasta 22 horas al día.

Hezbollah, que se considera protector del Líbano, cree que el yacimiento de gas es uno de los únicos medios para reactivar la devastada economía libanesa.

Israel expresó que la plataforma no está en aguas disputadas, sino claramente en la zona económica exclusiva de Israel. Considerada como un activo estratégico para Israel, las FDI protegerán la plataforma, que comenzará a perforar en menos de un mes.

Los militares del Estado judío consideran la frontera norte como el frente más peligroso, con la posibilidad de que se produzca una escalada en cualquier momento. Aunque algunos pensaban que Líbano podría haber hecho la paz con Israel hace una década, Hezbollah aumentó su arsenal con la ayuda de Irán. Ahora cuenta con cientos de miles de cohetes, misiles antitanque y capacidades armamentísticas avanzadas que ya generaron consecuencias en la libertad de operación de Israel en los cielos libaneses.

Las diferencias entre Hezbollah y Hamás.

El Hezbollah de 2022 no es el mismo Hezbollah de 2006. Si estallara una guerra por un activo económico estratégico, ambos bandos sufrirían intensos bombardeos, destrucción y un elevado número de bajas, incluidas las civiles.

Pero a diferencia de la PIJ, Hezbollah es un grupo terrorista responsable de sus ciudadanos y piensa dos veces antes de disparar cohetes o misiles guiados antitanque. La presencia de un cauto optimismo sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo en las próximas semanas podría permitir a todos los habitantes de la región respirar con alivio.

Es una posibilidad remota, pero quizá Israel sea capaz de pasar un año sin que estalle otra ronda de violencia, o de guerra.

Fuente: Anna Ahronheim, The Jerusalem Post.

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