Itongadol/Agencia AJN.- La Oficina del Primer Ministro de Israel emitió un comunicado hoy, luego de que Italia criticara a la policía israelí por impedir que el patriarca latino asistiera a la misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro, y destacó que “todas las medidas de seguridad y precaución en la Ciudad Vieja son consecuencia directa de los ataques iraníes con misiles”.
“Como es sabido, el régimen iraní ha atacado la Ciudad Vieja en múltiples ocasiones, impactando lugares cercanos a la Iglesia del Santo Sepulcro, la Mezquita de Al-Aqsa y el Muro de las Lamentaciones”, afirmó la Oficina de Benjamín Netanyahu.
“En vista de esto, y con el fin de proteger la vida de los miembros de todas las religiones, se han emitido instrucciones de precaución para todos los lugares sagrados de todas las religiones, y no son posibles las reuniones multitudinarias”, agregó el comunicado.
“La preocupación por un posible incidente con numerosas víctimas en la Ciudad Vieja es especialmente acuciante dada la densidad de la zona y la dificultad de desplegar a los servicios de emergencia en caso de un suceso de esta índole”, continuó.
“La policía se reunirá con el cardenal Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, y trabajará para explorar soluciones que permitan una rutina lo más normal posible, garantizando al mismo tiempo la seguridad pública”, concluyó.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, afirmó en un comunicado que las acciones de la policía israelí que impidieron al patriarca latino de Jerusalem celebrar la misa del Domingo de Ramos constituyen una «ofensa a los creyentes».
“Impedir la entrada del Patriarca de Jerusalem y del Custodio de Tierra Santa, especialmente en una solemnidad tan central para la fe como el Domingo de Ramos, constituye una ofensa no solo para los creyentes, sino para toda comunidad que reconoce la libertad religiosa”, expresó Meloni.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, declaró que había convocado al embajador de Israel por el incidente.
El Patriarcado de Jerusalem había informado previamente que la policía israelí impidió a su superior, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, entrar en la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalem para oficiar la misa.
Desde el inicio de la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán el 28 de febrero, las autoridades israelíes prohibieron las grandes concentraciones —incluidas las de sinagogas, iglesias y mezquitas— y limitaron los eventos públicos a 50 personas.
El Domingo de Ramos, que da inicio a la Semana Santa para los cristianos, conmemora la entrada final de Cristo en Jerusalem, días antes de su crucifixión y resurrección.

