Inicio ISRAEL En Israel aseguran que “el número de muertos por cerrar un país es mayor que el que se evita con el cierre”

En Israel aseguran que “el número de muertos por cerrar un país es mayor que el que se evita con el cierre”

Por Martin Klajnberg
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Itongadol/Agencia AJN.- El miércoles, cuando el Ministerio de Salud de Israel reveló que casi 300 personas fueron diagnosticadas con coronavirus en un día – el número más alto en un día desde abril- el gobierno anunció que iba a abrir el tren interurbano y que las actividades culturales se reanudarían el lunes.

¿Por qué el gobierno no impone otra vez una cuarentena?

Porque “el cierre es una locura”, afirmó el profesor Yoram Lass, miembro de la Facultad de Medicina de Sackler. En la misma línea se expresó el ministro de Finanzas Israel Katz, quien dijo a los medios israelíes el miércoles que “no hay lugar para un cierre general” esta vez.

El estado de la economía y la sociedad del país es peor de lo que ha sido en décadas y la violencia, la enfermedad e incluso las muertes relacionadas con la crisis, a diferencia de las causadas por la enfermedad, están en aumento. “Para finales de año, llegaremos a un déficit aún mayor”, dijo Katz. “No cerraremos nada en general. Podemos lidiar con ello de manera precisa con la aplicación de la ley y la cuarentena… Incluso si experimentamos lo que pasó aquí al principio, no hay lugar para un cierre general”, aseguró el ministro.

Lass dijo que lee en la declaración de Katz “una confesión: el cierre fue un gran error y el precio” fue demasiado alto. En su estimación, el número de personas que perecerán como resultado de suicidio, violencia doméstica, alcoholismo, drogas, crimen o incluso hambre será mucho mayor que el número de personas que han tenido o que finalmente morirán de coronavirus.

“Puedo decirles que el número de personas que mueren como resultado del cierre es mayor que el número de personas protegidas por el cierre”, dijo Lass.

Múltiples informes han advertido que se aproxima una ola histórica de problemas de salud mental. El mes pasado, la Oficina Central de Estadísticas mostró que un tercio de los israelíes mayores de 21 años están estresados y ansiosos como resultado de la crisis del coronavirus. Al mismo tiempo, el Ministerio de Bienestar y Servicios Sociales informó que ha habido un aumento del 20% en la violencia doméstica.

Además, muchas personas que necesitaban tratamiento para enfermedades como el cáncer, enfermedades cardiovasculares y diabetes no recibieron los servicios de salud y los medicamentos que necesitaban desde que comenzó la pandemia de COVID-19, en Israel o en el resto del mundo.

En Israel, el Ministerio de Salud pidió a los hospitales que suspendieran los procedimientos electivos y algunas clínicas ambulatorias para poner camas a disposición de una esperada inundación de pacientes con coronavirus que nunca llegaron. El ex director general del Ministerio de Salud, Moshe Bar Siman Tov, predijo que al menos 5.000 pacientes serían intubados. Pero las camas quedaron vacías, causando daños a pacientes y dificultades financieras a los hospitales que reciben ingresos por sus servicios.

Una encuesta realizada por la Organización Mundial de la Salud en 155 países mostró que el 53% de los países encuestados habían interrumpido parcial o totalmente los servicios para el tratamiento de la hipertensión; el 49% para el tratamiento de la diabetes y las complicaciones relacionadas con esa enfermedad; el 42% para el tratamiento del cáncer y el 31% para las emergencias cardiovasculares.

Por otra parte, los servicios de rehabilitación se interrumpieron en casi dos tercios (63%) de los países. Además, según la OMS, el aplazamiento de los programas públicos de detección (por ejemplo, para el cáncer de mama y el cáncer de cuello uterino) también tuvo lugar en más del 50% de los países.

“Los efectos sobre la salud están siendo masivamente subestimados y no reportados”, se lee en una carta enviada el mes pasado por unos 600 médicos estadounidenses al Presidente de los Estados Unidos Donald Trump. En la carta llamaban al bloqueo del coronavirus “un evento de bajas masivas” que podría costar la vida de millones de pacientes con patologías ajenas al coronavirus.

“Cuando no se hacen diagnósticos, los tratamientos comienzan más tarde y las personas se presentan con enfermedades más graves”, dijo Arnon Afek, director general adjunto del Centro Médico Sheba, Tel Hashomer, en una entrevista anterior. “El resultado es que los pacientes estarán más enfermos cuando vengan a recibir atención y más muertes”.

Israel ha aumentado drásticamente el número de personas que se someten diariamente a pruebas de detección del nuevo virus en las últimas semanas, lo que inherentemente conduce a más casos diagnosticados. Los profesionales de la salud dicen que el número total de casos es menos importante que entender a quién representan esos casos. “El Ministerio de Salud no puede distinguir entre personas sanas y enfermas”, dijo.

“Siguen llamando enfermos a los sanos”. En otras palabras, el número de personas infectadas con SARS-Co-V-2 son sólo personas portadoras del virus. La gran mayoría (99,6% a la mañana del jueves) eran asintomáticos o tenían pocos síntomas de la enfermedad.

El Dr. Shuki Shemer, presidente de la junta de Assuta Medical Centers, y Tal Brosh, jefe de la unidad de enfermedades infecciosas del Hospital Universitario Samson Assuta de Ashdod, expresaron sentimientos similares. Dijeron que la cuestión no es cuántas personas tienen el virus, sino cuántas están enfermas, así como de dónde vienen.

El gobierno ha designado una serie de zonas rojas, ciudades y vecindarios en los que la tasa de infección es alta. Estas áreas se cierran parcialmente para ayudar a detener la propagación del virus. Sin embargo, sólo 50 de los nuevos pacientes de la mañana del jueves eran de estas zonas rojas, mientras que más de 200 eran de todo el país, incluyendo algunos residentes de residencias de ancianos, lo que debería significar una alerta para el gobierno.

Brosh añadió que los hospitales de Israel están más equipados para tratar a los pacientes gravemente enfermos de COVID-19 que al comienzo de la crisis a finales de febrero. “Construimos departamentos, compramos respiradores. Hoy en día, tengo cero pacientes de corona. Pero la semana que viene, si tuviera que manejar 50, podría hacerlo”.

Brosh dijo que se esperaba un aumento en el número de personas infectadas con el coronavirus cuando el gobierno abriera la economía. “Podríamos tener otro cierre, pero en dos meses nada será diferente. Ocurrirá lo mismo después del nuevo cierre”, aseguró.

Según expresó Brosh, la única manera de detener la propagación del virus es que el público asuma su responsabilidad: usar máscaras, distancia social y mantener una buena higiene. También dijo que Israel necesitaba mejorar su capacidad de rastreo de contactos, para poder ser más eficiente en el aislamiento de las personas que propagan el virus. “El coronavirus va a seguir estando por lo menos durante uno o dos años más”, dijo Shemer. “No se puede poner al público bajo llave. La vida debe continuar”, concluyó.

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