Itongadol/Agencia AJN.- Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informó que más de 200 aeronaves de la Israeli Air Force participaron en la madrugada del sábado en la mayor operación aérea jamás realizada por Israel, atacando cerca de 500 objetivos militares iraníes de manera casi simultánea.
Según el comunicado oficial, los cazas israelíes lanzaron cientos de municiones contra infraestructuras militares ubicadas en el oeste y centro de Irán, en una ofensiva coordinada que fue planificada con “inteligencia de alta calidad” y una sincronización precisa de cientos de aeronaves.
“Se trata de la mayor salida de ataque en la historia de la Fuerza Aérea israelí”, señalaron las FDI.
Dos grandes oleadas de bombardeos
Un video difundido por el ejército mostró dos grandes oleadas iniciales de ataques.
La primera se centró en lo que parecían ser decenas de radares y sistemas de defensa antiaérea iraníes, especialmente en zonas del país más cercanas a Israel y en el área de Teherán. El objetivo, según fuentes militares, fue desmantelar el paraguas defensivo iraní para permitir una mayor libertad de acción en el espacio aéreo.
En la segunda oleada, la Fuerza Aérea apuntó directamente contra la infraestructura de misiles balísticos de Irán, con el fin de reducir su capacidad de atacar el frente interno israelí.
Las FDI afirmaron que los ataques contra los sistemas de defensa aérea “permitieron ampliar la superioridad aérea sobre los cielos iraníes” y asestaron un golpe severo a la principal capacidad ofensiva del régimen: los sitios de lanzamiento ubicados en el oeste del país.
Golpe en la zona de Tabriz
En el área de Tabriz, las fuerzas israelíes atacaron un sitio clave utilizado por una unidad de misiles balísticos iraní. Según el ejército, desde esa instalación se habían lanzado decenas de misiles hacia Israel y se planeaban nuevos ataques.
El operativo también busca establecer lo que las FDI denominan una “superioridad aérea sostenida”, similar a la alcanzada en junio de 2025, que permita mantener drones y otras aeronaves operando de manera permanente sobre zonas estratégicas desde donde Teherán podría intentar disparar misiles.
El objetivo de esta estrategia es detectar y destruir a los equipos de lanzamiento antes de que puedan efectuar disparos, reduciendo así la amenaza directa contra territorio israelí.
La magnitud del despliegue —200 aviones de combate actuando de forma coordinada— marca un punto de inflexión en la campaña aérea y refleja la profundidad de la planificación conjunta entre los mandos militares y los servicios de inteligencia israelíes en la actual escalada con Irán.

