Itongadol.- En marzo pasado, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, lanzó una advertencia directa a Hamás durante un acto en memoria del ex primer ministro Menachem Begin: “Si Hamás no libera a los rehenes pronto, las puertas de Gaza se cerrarán y las puertas del infierno se abrirán”. En esa ocasión, Katz explicó que Israel había permitido una extensión de días para negociaciones solicitada por el mediador del presidente Donald Trump en Medio Oriente, Steve Witkoff, mientras que la ayuda humanitaria hacia Gaza permanecía detenida.

Ahora, varios meses después, Katz ha reiterado esa amenaza en términos aún más contundentes. El ministro confirmó que el gobierno aprobó los planes de las FDI para avanzar en la ciudad de Gaza con el objetivo de “derrotar a Hamás en Gaza” y garantizar la liberación inmediata de todos los rehenes. Según Katz, si Hamás no recapacita, Gaza “se convertirá en Rafah y Beit Hanoun”.
El ministro enfatizó que las operaciones buscan minimizar daños a la población civil, pero que se aplicarán medidas decisivas para neutralizar cualquier amenaza: “Cuando necesitamos ingresar a un área, advertimos a los residentes, pedimos la evacuación y luego actuamos por aire, tierra y mar. Una vez despejada la zona, las fuerzas permanecen para impedir que Hamás vuelva a operar”.
Katz reiteró que el liderazgo político está decidido a avanzar hasta lograr los objetivos: derrotar a Hamás, liberar a los rehenes y asegurar que el grupo terrorista no recupere capacidad operativa en Gaza. “Este es un conflicto complejo, diferente a cualquier otro. Actuamos por etapas y asumimos la responsabilidad de cada decisión. Con la ayuda de Dios, lo lograremos”, concluyó.
La continuidad entre las advertencias de marzo y la reciente confirmación del gobierno refleja la estrategia de Israel: mantener presión constante sobre Hamás, combinando medidas militares, diplomáticas y de control del territorio, hasta garantizar la seguridad de los ciudadanos israelíes y la rendición total del grupo terrorista.

