Itongadol/Agencia AJN.- Israel anunció que tiene previsto reanudar las operaciones completas en el aeropuerto Ben Gurión durante la noche, en el marco de la reciente tregua de dos semanas alcanzada con Irán, aunque las autoridades advierten que el regreso a la normalidad será progresivo y sujeto a la situación de seguridad.
El Ministerio de Transporte informó que el principal aeropuerto internacional del país retomará su actividad regular a partir de la medianoche, luego del alto el fuego acordado entre Israel, Estados Unidos e Irán tras semanas de enfrentamientos directos.
El cierre del espacio aéreo israelí se había mantenido desde el inicio de la guerra a fines de febrero, cuando comenzaron los ataques contra Irán y las posteriores represalias con misiles y drones, que incluso afectaron infraestructura aérea y obligaron a restringir severamente los vuelos.
Durante el conflicto, el aeropuerto Ben Gurión operó de forma limitada, principalmente con vuelos de repatriación a cargo de aerolíneas israelíes, mientras la mayoría de las compañías internacionales suspendieron sus operaciones por razones de seguridad.
Con la entrada en vigor de la tregua, las autoridades israelíes comenzaron a coordinar con la Autoridad Aeroportuaria y organismos de aviación civil el retorno a operaciones normales, incluyendo la reapertura de terminales y servicios. Sin embargo, señalaron que la vuelta de aerolíneas extranjeras dependerá de aprobaciones regulatorias en sus países de origen y podría darse de manera gradual.
En paralelo, el sistema aéreo regional muestra señales de reactivación tras el acuerdo. Según reportes internacionales, varios países de Medio Oriente comenzaron a reabrir su espacio aéreo y se espera que el aeropuerto Ben Gurión retome plenamente sus operaciones en este contexto, aunque con cautela ante la fragilidad del alto el fuego.
A pesar del anuncio, fuentes oficiales indican que la situación sigue siendo inestable y que la ampliación de vuelos estará sujeta a evaluaciones constantes de seguridad, en un escenario donde la tregua es temporal y no implica el fin definitivo de la guerra.
De esta manera, Israel avanza hacia una reapertura clave para su conectividad internacional, pero bajo un esquema controlado y condicionado por la evolución del conflicto en la región.

