Itongadol/Agencia AJN.- El líder de la oposición israelí, Yair Lapid, anunció que este martes presentará en la Knesset un proyecto de ley para nacionalizar el Fondo Nacional Judío (KKL-JNF), en medio de duras acusaciones por maniobras políticas y designaciones que calificó como “corrupción del peor tipo”.
Lapid apuntó tanto contra el gobierno de Benjamin Netanyahu como contra sectores de la oposición que, según afirmó, continúan participando de acuerdos políticos en las instituciones nacionales. “Es sorprendente que partidos de la oposición sigan siendo socios de un acuerdo corrupto en las instituciones nacionales, donde se reparten cargos a familiares del entorno de Aryeh Deri a cambio de arreglos laborales, y se destinan cientos de millones de shékels a iniciativas extremistas de Orit Strock a cambio de nombramientos para amigos”, declaró.
El dirigente de Yesh Atid calificó estos acuerdos como “vergonzosos y escandalosos” y afirmó que su partido no participará del “sistema de reparto de cargos”. “Tal como prometimos, Yesh Atid no será parte de esta maquinaria corrupta y actuará para nacionalizar el JNF y cerrar las instituciones nacionales. Espero que todos los partidos ingresen mañana al plenario y voten a favor del proyecto”, sostuvo.
En noviembre pasado, Lapid ya había anunciado que su partido se retiraría de todas las negociaciones relacionadas con la designación de nuevos cargos en las grandes instituciones sionistas, denunciando que el sistema estaba impregnado de una “cultura de corrupción y nombramientos políticos”.
Entre los casos que generaron mayor controversia, Lapid cuestionó la designación de familiares de dirigentes políticos en puestos de alto rango. Mencionó, entre otros, una propuesta —finalmente frustrada— para otorgar al hijo del primer ministro, Yair Netanyahu, un cargo en la Organización Sionista Mundial que incluía oficina, vehículo oficial y un salario equiparable al de un ministro. También criticó la nominación del hermano de Aryeh Deri como copresidente del JNF, mientras que el hijo de Deri, Yanki, fue designado en 2020 para un cargo senior en la misma organización.
El Fondo Nacional Judío es una de las instituciones más poderosas de Israel: posee cerca del 13% de las tierras del país —unos 2,5 millones de dunams— y administra un presupuesto anual que supera los mil millones de dólares, destinados a proyectos vinculados a causas judías y al desarrollo territorial.
La iniciativa de Lapid promete intensificar las tensiones políticas, tanto dentro de la oposición como frente al gobierno, al poner en debate el futuro de una institución histórica en el sionismo y el rol del Estado en su control y administración.

