Itongadol.- Pese al receso legislativo iniciado el 27 de julio, la Knesset se reunirá esta tarde en una sesión especial para tratar la falta de avances del gobierno en la incorporación de la población ultraortodoxa (haredim) al servicio militar obligatorio.
El debate fue solicitado por la oposición tras reunir las 25 firmas necesarias para convocar una sesión de emergencia, bajo el título de “avanzar en la ley de evasión durante la guerra, recuperar a los rehenes y avanzar en un acuerdo inmediato para poner fin a los combates en Gaza”.
Los partidos ultraortodoxos Judaísmo Unido de la Torá (Ashkenazí) y Shas (Sefaradí) han impulsado con firmeza la aprobación de una legislación que permita a la mayoría de los varones jaredíes continuar exentos del servicio militar o civil, tras el fallo de la Corte Suprema que declaró esas exenciones como inconstitucionales por razones de igualdad.
El mes pasado, UTJ se retiró del gobierno después de recibir un borrador del nuevo proyecto de ley de alistamiento preparado por el presidente del Comité de Asuntos Exteriores y Defensa de la Knesset, Yuli Edelstein. Según UTJ, la propuesta violaba los términos de un acuerdo alcanzado semanas antes. Posteriormente, el partido Shas también anunció su salida del gobierno, aunque ambos continúan siendo parte de la coalición.
La sesión de este martes se llevará a cabo tras las votaciones en los comités de la Cámara y de Asuntos Exteriores y Defensa para reemplazar a Edelstein por el diputado oficialista Boaz Bismuth, también del Likud.
Actualmente, se estima que unos 80.000 hombres ultraortodoxos entre 18 y 24 años son aptos para el servicio militar pero no han sido reclutados. Las Fuerzas de Defensa de Israel han advertido que necesitan de forma urgente 12.000 nuevos soldados para aliviar la presión sobre las tropas activas y reservistas en el marco de la guerra en Gaza y otros frentes. En el último año, solo 2.700 jaredíes se alistaron, lejos del objetivo anual de 4.800 fijado por el ejército.

