Itongadol/Agencia AJN.- Un empleado que trabajó durante más de una década para la Oficina del Primer Ministro y en la residencia oficial presentó una demanda contra Sara Netanyahu, esposa del primer ministro Benjamin Netanyahu, en la que la acusa de años de maltrato verbal, humillaciones y condiciones laborales irregulares.
Rami Ben Hamo presentó la demanda este martes ante el Tribunal Laboral Regional de Jerusalem y reclama una indemnización de 450.000 shekels. El caso se suma a otra demanda presentada aproximadamente un mes atrás por Yehiel Ohev Ami, también empleado de la residencia, quien formuló acusaciones relacionadas con sus condiciones de trabajo.
Según la presentación judicial, Ben Hamo trabajó directamente para la Oficina del Primer Ministro como empleado doméstico entre marzo de 2023 y diciembre de 2025. Durante ese período, sostiene haber sufrido un “maltrato extremo” por parte de Sara Netanyahu y haber sido obligado a trabajar horarios irregulares, en presunta violación de la legislación laboral.
El trabajador afirma que su jornada comenzaba habitualmente alrededor de las 7:30 y en algunas ocasiones se extendía hasta la madrugada. Según la demanda, acumulaba entre 60 y 80 horas extras por mes y, cuando no cumplía exactamente con las instrucciones que recibía, era sometido a gritos, insultos y humillaciones.
Acusaciones de insultos y humillaciones
La demanda describe numerosos episodios relacionados con tareas domésticas. Ben Hamo afirma que Sara Netanyahu le exigía limpiar su bolso personal y las suelas de sus zapatos con toallitas y que debía lavarse las manos al ingresar a la vivienda y entre distintas tareas, en ocasiones más de diez veces al día.
Según su relato, cuando olvidaba hacerlo, ella reaccionaba con gritos e insultos.
El empleado sostiene además que durante sus últimos meses en la residencia el trato se volvió todavía más hostil. Afirma que recibió comentarios como “no sabes limpiar”, “limpias mal” y “¿por qué no están limpios los zócalos?”.
En otro episodio denunciado, asegura que Sara Netanyahu le ordenó retirarse, lo acusó de haber “arruinado a mi familia” y le dijo: “Al primer ministro y a mí no nos gustas”.
Uno de los episodios más graves mencionados en la demanda está relacionado con la forma en que debía doblar bolsas de plástico. Según Ben Hamo, después de que no lograra hacerlo exactamente como ella quería, Sara Netanyahu le habría dicho: “Ven, te enseñaré a doblar bolsas” y “mis hijos doblan mejor que tú”.
También la acusa de haberle dicho: “Eres un marroquí atrasado”, una expresión que, según el trabajador, fue particularmente dolorosa y se repitió en más de una ocasión.
Ben Hamo asegura que en algunos momentos llegó a llorar y le pidió que dejara de tratarlo de esa manera.
Denuncia que tuvo que trabajar después de una intervención cardíaca
La demanda también relata un episodio ocurrido en febrero de 2025, cuando Ben Hamo sufrió dolores en el pecho durante su jornada laboral.
Después de acudir a un centro médico, sostiene que los médicos determinaron que estaba atravesando un episodio cardíaco y fue trasladado al hospital Hadassah Mount Scopus, donde se sometió a un procedimiento de cateterismo.
Según su presentación, el trato que recibió después del episodio empeoró. Afirma que Sara Netanyahu le habría dicho, entre otras cosas: “Vamos, que me encuentren a alguien en tu lugar”, además de acusarlo de no saber limpiar correctamente los pisos o hacer las camas.
Ben Hamo sostiene que pidió en reiteradas oportunidades ser trasladado para trabajar en la Oficina del Primer Ministro en lugar de permanecer en la residencia. Según la demanda, sus superiores le respondieron que debía “ganar tiempo” y “aguantar”, debido a que no había otros empleados disponibles para reemplazarlo.
También denuncia jornadas durante Shabat
El trabajador afirma que debía permanecer trabajando hasta altas horas de la noche incluso cuando su hija atravesaba problemas de salud.
También sostiene que en varias oportunidades tuvo que continuar trabajando después del comienzo de Shabat los viernes por la noche, a pesar de que Sara Netanyahu sabía que era observante. En otra ocasión, afirma que fue convocado a la residencia de Balfour el sábado por la noche para lavar platos.
La demanda describe además un episodio ocurrido poco antes de su salida de la residencia. Ben Hamo asegura que Sara Netanyahu se enfureció porque un armario donde se guardaban bolsas de plástico no estaba organizado como ella quería, arrojó las bolsas al suelo y lo obligó a recogerlas mientras permanecía en el piso.
Según su versión, Netanyahu posteriormente llegó a la residencia y su esposa le dijo que Ben Hamo había expresado: “Que Dios se la lleve de una vez”.
El empleado niega haber dicho eso y sostiene que el día anterior había pronunciado una frase diferente: “Que Dios me saque de este trabajo de una vez”.
Otro empleado habría acudido tras el enfrentamiento
De acuerdo con la demanda, Ben Hamo intentó explicar al primer ministro que se refería a su deseo de abandonar el trabajo debido al sufrimiento que estaba atravesando. Sin embargo, afirma que Netanyahu le pidió que abandonara la vivienda.
El documento sostiene que posteriormente Ohev Ami, el empleado que presentó la otra demanda contra la residencia el mes pasado, fue convocado de urgencia.
Según el relato de Ben Hamo, cuando Ohev Ami llegó lo encontró “pálido y temblando” y quejándose nuevamente de dolores en el pecho.
El trabajador afirma que después comunicó a funcionarios que ya no podía continuar trabajando en la residencia y que le solicitaron presentar una petición escrita para dejar el puesto.
Según la demanda, inicialmente escribió que quería abandonar el trabajo porque la esposa del primer ministro le gritaba, pero la entonces directora general interina de la Oficina del Primer Ministro, Drorit Steinmetz, se habría negado a aceptar esa formulación y le habría indicado que escribiera que se retiraba por “motivos personales”.
Ben Hamo sostiene que comenzó su trabajo con “gran reverencia y respeto infinito por el primer ministro y su esposa”, pero que con el paso del tiempo llegó a sentir que “era tratado como un esclavo y no como un empleado”.
Reclama 400.000 shekels por presuntos daños no económicos, maltrato laboral, incumplimiento del deber de buena fe y sufrimiento emocional, además de otros 50.000 shekels por presuntas violaciones de la legislación israelí sobre jornada laboral y descanso.
La familia Netanyahu rechaza las acusaciones
En una declaración difundida en nombre de Netanyahu se rechazaron las acusaciones y se las calificó como “noticias falsas”.
El comunicado sostuvo que se trata de una nueva etapa de una campaña contra el primer ministro y su familia durante períodos electorales y acusó a Channel 12 de llevar adelante una supuesta “campaña electoral descarada” en favor de los adversarios políticos de Netanyahu.
Las acusaciones formuladas por Ben Hamo forman parte de una demanda que todavía no fue resuelta por el tribunal laboral y, por lo tanto, no han sido judicialmente comprobadas.

