Itongadol/Agencia AJN.- El líder opositor israelí Benny Gantz afirmó que no descarta integrarse a un gobierno de unidad nacional encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, y llamó a abandonar la consigna de “cualquiera menos Bibi” para priorizar la exclusión de los sectores más radicales del sistema político.
En una entrevista con Channel 12, el jefe del partido Unidad Nacional advirtió sobre el clima interno en Israel. “Es momento de dejar atrás el ‘cualquiera menos Bibi’ y pasar al ‘cualquiera menos los extremistas’. Debemos frenar la guerra civil que se está gestando; estamos cerca de una situación en la que alguien podría morir”, afirmó.
Gantz aclaró, sin embargo, que no será quien le otorgue a Netanyahu la mayoría parlamentaria mínima de 61 escaños en la Knesset. “Nunca le di ese voto decisivo. Cada vez que entré a su gobierno fue porque no había otra opción, siempre a pesar de Netanyahu, no en su favor”, sostuvo.
El ex ministro de Defensa y ex jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel confirmó así versiones periodísticas que indican que evalúa un gobierno de unidad junto a Naftali Bennett y Avigdor Liberman bajo el liderazgo de Netanyahu, en caso de que el primer ministro logre formar una coalición mayoritaria tras las elecciones. Según Gantz, el objetivo es ganar en las urnas, pero respetando las reglas del sistema democrático.
En ese marco, aseguró que si Netanyahu alcanza los 61 escaños, impulsará un gobierno de unidad e intentará sumar a otros referentes opositores, como Yair Lapid, Liberman y Gadi Eisenkot.
Gantz también lanzó duras críticas hacia otros miembros del bloque opositor. “Ellos quieren ganar la guerra civil; yo quiero evitarla. Odiar más a Bibi que amar al país, quedarse al margen gritando en lugar de impulsar cambios, es debilidad”, afirmó. Además, recordó que en el pasado facilitó la formación de un gobierno encabezado por Bennett y Lapid, aun cuando él mismo podía aspirar al cargo de primer ministro, y responsabilizó a esos dirigentes por el fracaso de esa coalición.
Por otro lado, descartó de plano la posibilidad de formar un gobierno minoritario apoyado en partidos árabes. “Después del 7 de octubre eso es imposible. No se pueden tomar decisiones cruciales para la seguridad de Israel de esa manera”, señaló, y agregó que no integrará un gabinete con fuerzas que, según dijo, “ayer mismo gritaban ‘Gaza va a ganar’”.
Si bien remarcó que la comunidad árabe es una parte integral de la sociedad israelí y debe ser atendida por el Estado, sostuvo que los partidos árabes no pueden tener la llave de decisiones estratégicas como la guerra o la paz.
Las declaraciones generaron una rápida reacción del líder del Partido Demócrata, Yair Golan, quien cuestionó duramente la postura de Gantz. “Espero y creo que nadie en el bloque del cambio haya perdido la cordura como para volver a sentarse con Netanyahu”, afirmó.

