Itongadol/Agencia AJN.- El Café Basimta, un establecimiento ubicado en el centro de Jerusalem, anunció que comenzará a cerrar los sábados después de haber sido escenario durante los últimos dos meses de protestas de grupos ortodoxos que cuestionaban su apertura durante Shabat.
La decisión comenzará a aplicarse a partir de este sábado y fue adoptada luego de un período de deliberaciones, según informó el propio café. “La decisión se tomó después de una prolongada deliberación y con el corazón apesadumbrado, con el deseo de prevenir y calmar la ira y restablecer la paz en el café”, señaló la institución en un comunicado.
Desde comienzos de julio, decenas de manifestantes se congregaron cada Shabat frente al establecimiento. Según The Times of Israel, entre los participantes había numerosos menores de edad y, en algunos episodios, los manifestantes golpearon las ventanas del café, dieron vuelta mesas e incluso intentaron ingresar por la fuerza.
La tensión llegó a otro punto el mes pasado, cuando una mujer colocó pegamento en la cerradura del establecimiento, lo que provocó un breve retraso en su apertura.
Al mismo tiempo, también se realizaron contramanifestaciones en apoyo de la permanencia del café abierto durante Shabat. La Policía estuvo presente en varias oportunidades para evitar enfrentamientos entre los distintos grupos.
La controversia en torno al Café Basimta tiene además una dimensión religiosa particular. El establecimiento forma parte de un proyecto oficial de Jews for Jesus, una organización cristiana misionera que busca convertir a judíos a la fe en Jesús.
El vínculo con la organización había generado cuestionamientos adicionales en torno al café, que durante las últimas semanas se convirtió en un punto de referencia del enfrentamiento entre sectores que defienden una mayor observancia religiosa del espacio público y quienes consideran que los comercios deberían poder funcionar durante Shabat.
El director ejecutivo de Jews for Jesus, Eli Birnbaum, describió el cierre de los sábados como una decisión “difícil y dolorosa” y sostuvo que fue tomada a partir de una responsabilidad hacia los clientes, la fe de la organización y la sociedad israelí.
“El café se ha convertido en un foco de fricción y peligro en los últimos meses, una realidad que contradice nuestra identidad como judíos que creen en Jesús y nuestra convicción de amar a los demás, respetar y acercar a las personas”, afirmó Birnbaum.
El responsable de la organización expresó además su intención de que el Café Basimta vuelva a funcionar como el espacio que originalmente se buscaba crear: “un lugar tranquilo, agradable y abierto para el café, la cultura y la conversación”.
De esta manera, el establecimiento dejará de abrir los sábados luego de semanas de protestas que incluyeron episodios de vandalismo e intentos de ingreso por la fuerza, mientras que las autoridades debieron intervenir para evitar una escalada entre manifestantes y grupos que defendían la continuidad de la actividad comercial durante Shabat.

