Itongadol.- Irán ejecutó recientemente a un hombre acusado de espionaje a favor de Israel. Así lo informó este miércoles la agencia estatal de noticias de la República Islámica, que identificó al acusado como Babak Shahbazi.
Las ejecuciones de iraníes condenados por espiar para Israel aumentaron considerablemente este año, con al menos nueve sentencias de muerte cumplidas en los últimos meses.
Enredado en una guerra en las sombras con el Estado judío que lleva décadas, Irán condenó a muerte a numerosos individuos a los que acusa de tener vínculos con el servicio de inteligencia israelí Mossad y de facilitar sus operaciones en el país.
Los medios estatales argumentaron que Shahbazi trabajó junto a Esmaeil Fekri, otro ejecutado en junio por espionaje a favor de Israel, desde principios de 2022.
Además, los reportes detallaron que Shahbazi fue acusado de recopilar información de lugares sensibles utilizando su puesto como contratista encargado de instalar sistemas de refrigeración, incluyendo salas de servidores y centros vinculados al aparato militar y de seguridad.
El abogado del acusado, por su parte, había solicitado una apelación ante la Corte Suprema, que rechazó la petición, confirmando así la ejecución.
Las organizaciones de derechos humanos condenaron la ejecución de Shahbazi y otros casos similares, señalando que los juicios en Irán por espionaje suelen carecer de transparencia y garantías procesales.

En la misma línea, estas organizaciones denunciaron que los acusados rara vez tienen acceso pleno a abogados independientes y que las evidencias presentadas ante los tribunales son, en muchos casos, confusas o secretas.
Estas prácticas generan preocupación internacional sobre el respeto a los derechos fundamentales y el debido proceso. Asimismo, múltiples expertos advirtieron que estas ejecuciones aumentan la tensión entre Irán e Israel.
La campaña de Teherán contra presuntos espías podría reflejar la paranoia del régimen de la República Islámica ante amenazas externas y su lucha por mantener el control interno, mientras que la creciente cantidad de ejecuciones podría estar vinculada a la intensificación de la vigilancia sobre sectores estratégicos como tecnología, defensa y energía.
En este contexto, funcionarios iraníes justifican las condenas como medidas necesarias para proteger la seguridad nacional. Sin embargo, la comunidad internacional continúa presionando por mecanismos legales más transparentes.
La familia de los acusados, en muchos casos, enfrenta dificultades para obtener información sobre los procesos judiciales y las condiciones de detención.
A su vez, los familiares aseguran que las autoridades mantienen a los detenidos en aislamiento prolongado y limitan el contacto con abogados y representantes diplomáticos. Estas restricciones generan angustia y críticas sobre el trato humanitario de los sospechosos y agrava la percepción negativa de Irán en organismos internacionales y medios de comunicación globales.
Mientras tanto, Israel y aliados occidentales condenaron públicamente las ejecuciones y mencionaron las posibles repercusiones diplomáticas.

