Itongadol/AJN.- El ex empresario iraní Mazyar Ebrahimi, exiliado y con pedido de asilo político en Alemania, denunció haber sido torturado en 2012 por el Ministerio de Inteligencia de la República Islámica para hacer una falsa confesión de ser un espía israelí y haber asesinado a científicos nucleares persas.
«Los interrogadores golpeaban mis plantas descalzas con un cable eléctrico grueso» hasta que «me rompieron un pie», y «la paliza continuó por siete meses», que incluyeron 40 días de tormentos ininterrumpidos, le relató a Jiyar Gol, de la BBC.
Tras ello, apareció en la televisión estatal junto con una docena de personas para admitir esos cargos, castigados con la pena de muerte, para lo cual recibieron un guión escrito por esa dependencia gubernamental, que paralelamente emitió un comunicado para anunciar que había desmantelado una red de espías creada por la «entidad sionista».
Sus torturadores también le exigieron a Ebrahimi que admitiera haber estado detrás de una explosión que destruyó una fábrica de misiles del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y mató a muchos expertos en misiles, pero cuando un oficial de inteligencia de este organismo comenzó a interrogarlo, se dio cuenta de que había múltiples discrepancias entre su testimonio y el hecho real.
El empresario recibió las disculpas del ministerio, pero siguió preso hasta 2015.
Tras su liberación denunció a los periódicos, la televisión estatal y ese dependencia, pero luego retiró la demanda.