Itongadol/Agencia AJN.- El número de muertos por el ataque ruso registrado durante la noche en el distrito de Bucha, en las afueras de Kiev, llegó a 37, según informó el gobernador de la región. El ataque, ocurrido el viernes por la noche, también dejó decenas de heridos y provocó importantes daños materiales.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, había informado inicialmente que al menos 27 personas habían muerto luego de que un depósito ubicado en la localidad de Mila fuera alcanzado durante el ataque ruso y posteriormente se produjera una gran explosión.
Aunque reportes iniciales señalaron que se trataba de un depósito de explosivos, Zelensky no brindó detalles sobre la naturaleza exacta del establecimiento. El mandatario informó que se iniciaron procedimientos judiciales para investigar una posible negligencia por parte de funcionarios responsables de las instalaciones.
“Hay regulaciones sobre esto: las municiones no deben almacenarse cerca de viviendas u otras zonas residenciales”, señaló Zelensky, quien agregó que el ataque provocó daños en edificios residenciales, un geriátrico y una institución destinada a personas mayores y personas con discapacidad.
Más de 370 personas fueron evacuadas de la zona y las tareas de evacuación continuaban mientras los equipos de emergencia trabajaban para controlar las consecuencias del ataque y de la posterior explosión.
Tymur Tkachenko, jefe de la Administración Militar Regional, había informado que 42 personas resultaron heridas y que al menos 50 edificios residenciales sufrieron daños. El ataque también provocó un incendio que alcanzó viviendas y un restaurante de la zona.
Zelensky aseguró que quienes permitieron las condiciones que llevaron a la explosión deberán responder por sus decisiones. “Los responsables de que esto haya ocurrido deben rendir cuentas por sus decisiones”, sostuvo.
La ofensiva se produjo en medio de una nueva ola de ataques rusos contra Kiev y sus alrededores. Los ataques aéreos contra la capital ucraniana se extendieron durante tres días consecutivos, afectando la actividad económica y alterando la vida cotidiana de la población.
Periodistas de la Agence France-Presse reportaron haber observado una enorme columna de humo negro elevándose sobre los suburbios occidentales de Kiev después de la explosión.
Tkachenko señaló que durante los días previos se habían registrado “oleadas frecuentes de drones” contra la ciudad y la región circundante, con daños en depósitos y viviendas.
El ataque en Bucha también dejó importantes interrogantes sobre las condiciones de almacenamiento del material que se encontraba en el depósito alcanzado. Zelensky sostuvo que el impacto ruso provocó la explosión posterior y afirmó que las autoridades deberán determinar por qué el lugar se encontraba en esas condiciones.
En paralelo, las autoridades rusas informaron el sábado que tres personas murieron y otras nueve resultaron heridas como consecuencia de un ataque con drones ucranianos en la región de Belgorod. Según funcionarios locales, tres de los heridos se encontraban en estado grave.
Además, una persona murió y otras tres resultaron heridas en otro ataque con drones ucranianos contra Sebastopol, en la península de Crimea, territorio ucraniano anexado por Rusia.
Rusia y Ucrania intensificaron en los últimos meses sus ataques de largo alcance, con el uso creciente de drones y misiles contra objetivos situados lejos de la línea del frente. La escalada provocó incendios, daños en infraestructura y un aumento de las víctimas civiles.

