Itongadol.- El padre del terrorista que llevó a cabo el ataque contra una sinagoga en Manchester fue identificado como Faraj al-Shamie, un médico con experiencia en zonas de guerra, que en sus redes sociales expresó públicamente su apoyo a Hamás tras la masacre del 7 de octubre en Israel. Sin embargo, pocos días después, pidió a la organización terrorista liberar a los ancianos y niños tomados como rehenes.
De acuerdo con The Times of London, el mismo día de los atentados, al-Shamie escribió en Facebook que los combatientes de Hamás eran “los hombres de Dios en la tierra”, destacando la invasión por aire y tierra como una muestra de que “Israel no permanecerá”. El mensaje fue acompañado por expresiones de júbilo ante lo que consideró un golpe histórico contra el Estado judío.
Tres días más tarde, el tono de sus publicaciones cambió. En un nuevo posteo, afirmó: “Liberen a los ancianos y a los niños. Lo que han hecho hasta ahora es un milagro en todos los sentidos. No los dañen en un momento de ira. Ellos no tienen lugar en la guerra”. Además, pidió prudencia a los atacantes al señalar: “Que Dios les conceda la victoria, los apoye y los guíe por el camino correcto en una batalla que la historia recordará como el inicio de la liberación de Al-Aqsa, si Dios quiere”.

El Times también reveló que al-Shamie reaccionó en redes sociales a los ataques de Irán contra Israel de los últimos meses, escribiendo frases como: “Estamos esperando más” y “sus bienes les están siendo devueltos”. En su perfil resaltan múltiples comentarios en los que avala operaciones militares contra Israel. El diario británico precisó además que el hombre trabajó como cirujano de trauma en escenarios bélicos, entre ellos Sudán del Sur durante la guerra civil, lo que lo expuso a contextos de violencia prolongada.
En contraste con esas publicaciones, este viernes al-Shamie emitió un nuevo mensaje tras confirmarse que su hijo Jihad fue el autor del atentado en Manchester. Allí condenó con dureza el ataque, al que calificó de “acto atroz”, y buscó desligar a la familia de lo sucedido. “Nos distanciamos por completo de este ataque y manifestamos nuestra profunda conmoción y pesar por lo ocurrido. Nuestros corazones y pensamientos están con las víctimas y sus familias, y rezamos por su fortaleza y consuelo”, escribió en nombre de sus allegados.
El contraste entre sus mensajes iniciales de apoyo a Hamás y su repudio posterior a la acción de su hijo genera polémica y refleja la complejidad del impacto que el conflicto en Medio Oriente sigue teniendo sobre comunidades en Europa, donde los discursos radicalizados encuentran eco incluso entre personas con formación académica y profesional.

